“Lo fácil es colocar, el reto es cobrar”: lo que el crédito digital en México todavía no te está diciendo

Gustavo Romero, Director de Creditea, habla sobre crédito digital, BNPL y por qué el financiamiento debe dejar de verse como un trámite
Retrato de un hombre sonriente con traje azul marino y camisa blanca, mirando a la cámara a la derecha; fondo color crema pálido a la izquierda con un título grande y pequeños detalles de confeti de colores.  Texto transcrito: ENTREVISTA GUSTAVO ROMERO creditea
11 junio, 2026

Hay una frase que Gustavo Romero lleva años repitiendo dentro de la industria financiera y que, en cuanto la escuchas, se te queda grabada: “Lo fácil es colocar. El reto es cobrar”. Ocho palabras que resumen, mejor que cualquier reporte, la tensión real detrás del auge del crédito digital en México.

Gustavo es contador público, administrador de empresas y lleva más de 14 años en el mundo fintech, primero en banca tradicional, después en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y desde hace dos años al frente de Creditea, una plataforma de crédito digital que hoy ofrece desde líneas de crédito revolventes hasta soluciones Buy Now Pay Later (BNPL) integradas en el checkout de e-commerce.

Nos sentamos a conversar con él sobre el estado actual del crédito digital, la promesa (y los límites reales) del BNPL en México, y por qué el financiamiento debería dejar de verse como un botón al final del carrito.

El rol social que pocas veces se menciona

Antes de hablar de números, hay una dimensión de Creditea que no aparece en los dashboards de conversión pero que Gustavo menciona con genuino orgullo: el crédito como palanca de movilidad financiera.

En México, millones de personas no califican para productos bancarios tradicionales, no porque sean malos pagadores, sino porque no tienen historial, y ahí es donde Creditea opera, en muchos casos, como ese primer escalón.

“Ya que la gente nos diga: gracias al comportamiento que tuve con ustedes, pude acceder a un crédito de auto en otra empresa, o califiqué para un crédito hipotecario en un banco. Somos ese aliado que te acompaña en distintas necesidades del día a día“.

En un país donde la bancarización sigue siendo un reto estructural, esa función tiene un peso que va más allá del negocio. Y es también el lente desde el que Gustavo lee todo lo demás.

El crecimiento que nadie esperaba en un año difícil

Y ese propósito, lejos de reñir con el negocio, parece estar impulsándolo. 2025 no fue un año sencillo para el consumo en México: presión sobre el ingreso, incertidumbre económica, familias apretando el presupuesto. Y aun así, Creditea creció un 30%.

¿Qué dice ese número? Para Gustavo, dice que el crédito digital ya dejó de ser una novedad para convertirse en una herramienta concreta del día a día. “Ya es tan normal ver estos préstamos digitales en bancos, en fintechs, en empresas retail dando préstamos. Ya no se concentra nada más en las instituciones típicas que tú y yo hubiéramos mencionado hace diez años”, dice.

El ecosistema se amplió. Y con eso, también la responsabilidad de quienes operan en él.

BNPL en México: enorme potencial, adopción todavía tímida

Dentro de ese ecosistema en expansión, hay una categoría que concentra especialmente las apuestas: el Buy Now Pay Later. Las cifras son reveladoras: el mercado de Buy Now Pay Later en México proyecta crecer de cerca de 4,000 millones de pesos a casi 14,000 millones para 2031. Un salto de más de tres veces en menos de seis años.

El problema: hoy sólo el 3% de las transacciones de eCommerce en México utilizan este modelo. Una cifra muy por debajo de mercados como Estados Unidos, Reino Unido o Australia, donde el BNPL ya es una opción tan estándar como la tarjeta de crédito.

¿Qué está frenando la adopción? Gustavo tiene una respuesta clara: educación, más que desconfianza.

“En Estados Unidos ya es muy estándar. Así como en otros países pagar con QR es lo más normal del mundo, aquí todavía estamos entrándole. Es un tema de evolución, pero para que esa evolución se dé de manera más acelerada necesitas a los oferentes del producto, a los comercios y a las asociaciones del mercado empujando en la misma dirección”.

El paralelo es justo. México tampoco adoptó de inmediato las transferencias digitales o los pagos con dispositivos móviles. Llegaron, se normalizaron, y hoy nadie pregunta si son confiables.

El argumento que convence al director de e-commerce escéptico

Parte de esa lentitud en la adopción tiene una explicación concreta: los comercios todavía no lo están priorizando. Y ahí es donde Gustavo tiene algo muy específico que decirles. La pregunta es directa: ¿cómo convencer a un director de e-commerce, con objetivos de venta y un roadmap ya saturado, de que integrar una solución de financiamiento en el checkout es una prioridad ahora y no el próximo trimestre?

La respuesta de Gustavo cambia el marco del problema: “No lo veas como que voy a endeudar a la gente. Eso es una manera antigua de ver el financiamiento. Vélo como un método de pago más”.

Y desde esa perspectiva, el argumento de negocio se vuelve mucho más claro: más opciones en el checkout significa menos abandono de carrito, más conversión y acceso a segmentos de usuarios que de otra forma simplemente no completan la compra.

“Ya no nada más es el nombre de los bancos en el paso de pago. Ahora es: ¿cómo quieres pagar? ¿Tarjeta de débito, crédito, a meses, compra ahora y paga después? Cuando tienes todas esas opciones, es muy difícil que el cliente se te vaya”.

La integración, según Gustavo, puede completarse en tan poco como dos semanas vía API estándar. El comercio recibe el pago al día siguiente de la transacción. Creditea absorbe el riesgo de la deuda. El director de eCommerce solo necesita hacer espacio en su roadmap.

Omnicanalidad: el error que se repite

Pero integrar el financiamiento en el checkout es solo una pieza. La conversación con Gustavo dejó claro que el problema de fondo es más amplio: la mayoría de las empresas siguen viendo sus canales de venta como mundos separados. Hace unas semanas moderó un panel sobre omnicanalidad con referentes de Sanborns, Home Depot y Natura, entre otros, y la conclusión que se llevó no fue técnica sino cultural:

“No importa si empezaste online o en tienda física. Al final, la omnicanalidad es algo real y presente. Pero para que no se quede en el papel, tiene que venir desde el board, desde el consejo, desde los dueños. Porque si no, es la iniciativa de quién: ¿del área de innovación? ¿del área de eCommerce? No. Tiene que ser el ADN de la compañía”.

El financiamiento en el punto de venta, ya sea físico mediante QR o digital en el checkout, es parte de esa experiencia integrada. No un complemento. No un feature opcional. Una capa que afecta directamente la decisión de compra.

Lo que viene para Creditea

Es desde esa convicción, que el crédito es infraestructura, y no accesorio, que Gustavo proyecta los próximos meses. La compañía arranca la segunda mitad de 2025 con cuatro productos activos (hace menos de dos años tenía uno) y con nuevas funcionalidades en su app programadas para julio. La apuesta, según Gustavo, es consolidarse como la primera opción en compras diferidas dentro del eCommerce mexicano, con un crecimiento más mesurado que el del año pasado, pero con bases más sólidas.

El mercado crece, las opciones se multiplican, y la pregunta ya no es si el crédito digital tiene lugar en la estrategia de un negocio en México, sino cuánto tiempo puede un negocio permitirse ignorarlo.

Otros artículos de

Publicado por

Country Manager de Marketing4eCommerce México

Suscríbete a M4C

Únete a nuestro canal de Telegram

¡Todo lo que necesitas saber!

Apúntate a nuestra newsletter y recibe gratis en tu correo nuestros mejores artículos sobre eCommerce y marketing digital.