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«En YouTube, nos esforzamos por ser un lugar donde los creadores de todos los tamaños y procedencias puedan encontrar y compartir su voz. Para garantizar que YouTube promueva interacciones respetuosas entre espectadores y creadores, presentamos varias funciones y políticas para mejorar su experiencia. Y a principios de este año, experimentamos con el botón No me gusta para ver si los cambios podrían ayudar a proteger mejor a nuestros creadores del acoso y reducir los ataques de no me gusta, donde las personas trabajan para aumentar la cantidad de No me gusta en los videos de un creador«.

Así comienza el comunicado con el que Youtube anuncia un cambio relativamente pequeño pero que supone toda una revolución en la forma de entender el impacto de los vídeos en su plataforma. A partir de hoy, el botón de «no me gusta» seguirá existiendo como opción como para que los espectadores muestren su disconformidad con un contenido, pero el número de dislikes ya no será público. Solo los creadores podrán acceder a las estadísticas de dislikes de sus vídeos, obteniendo así una información valiosa sobre las preferencias de su audiencia.

Tal y como explica Matt Koval, Creator Liaison de la red social, en las pruebas realizadas por la compañía, «debido a que el recuento no era visible para ellos, descubrimos que era menos probable que apuntasen al botón No me gusta de un video para aumentar el recuento. Los datos de nuestro experimento mostraron una reducción en este comportamiento de acoso. También escuchamos directamente de los creadores más pequeños y de aquellos que recién comienzan que están dirigidos injustamente por este comportamiento, y nuestro experimento confirmó que esto ocurre en una proporción mayor en los canales más pequeños».

El directivo de Youtube explica la sorpresa de la red social al descubrir que hay grupos de espectadores que llevan a cabo «ataques» de dislikes, en los que elevar el número de no me gustas de un vídeo es tomado como un juego.

Esta medida va en consonancia con otras tomadas con anterioridad por Youtube (la única de las grandes redes sociales que dispone de un botón de «no me gusta») para reducir el acoso a sus creadores en base a los datos de audiencia y suscriptores. Así, en septiembre de 2019 se eliminó el contador exacto de suscriptores en los canales. De esta forma se muestra el número abreviado de suscriptores en todas y cada una de las plataformas públicas de YouTube para los creadores con más de 1.000 seguidores (80.100 en vez de 80.159, o 2,1 M en vez de 2.158.569) , y de igual forma, los terceros que utilizan los servicios API de la red social de vídeos también obtiene esta cifra abreviada. Por supuesto, los creadores pueden ver las cifras exactas de suscriptores por medio de YouTube Studio.

En ese caso,  el anuncio surgió en un momento en que las capturas de pantalla de Social Blade se utilizaban para burlarse de algunos de los youtubers más prolíficos, como sucedió con el gran escándalo entre Tati Westbrook y James Charles que te comentamos hace tiempo. En esa ocasión el mundo entero puso su atención en el número de seguidores de estas celebridades del ámbito del maquillaje: la pelea entre James Charles y Tati Westbrook que incluso llegó a tener una cobertura mundial con un vídeo de un contador en tiempo real del número de seguidores de ambos contendientes.

«Queremos crear un entorno inclusivo y respetuoso donde los creadores tengan la oportunidad de triunfar y se sientan seguros para expresarse. Este es solo uno de los muchos pasos que estamos tomando para continuar protegiendo a los creadores del acoso. Nuestro trabajo no ha terminado y seguiremos invirtiendo aquí», concluyó Koval.

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