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Tú lo sabes, yo lo sé… los videos no son el futuro, son el presente. Con el paso de los años hemos visto el crecimiento y penetración del video cómo herramienta de marketing, principalmente en redes sociales cómo Facebook, dónde mucho (muchísimo) del contenido visualizado es propiamente un video o una transmisión de video en vivo.

¡Todos queremos video email marketing!

Todo esto es producto de los avances en tecnología y telecomunicaciones, pues la conectividad por smartphone es día a día más potente, por lo que reproducir un video desde el móvil ya no resulta tan traumático (refiriéndonos al hecho de consumir los datos de navegación).

Sin embargo, el video no ha logrado hacerse de presencia estelar en el email marketing (a diferencia de otros medios digitales). La tecnología email tanto de escritorio cómo móvil no ha podido, sino hasta hace poco, hacerse de la suficiente infraestructura tecnológica mínima cómo para poder reproducir videos insertados o embebidos directamente en el cuerpo de una newsletter (y aún así, todavía hay bastantes fallos).

En sí, yo te puedo decir que hacer uso del video email marketing (denominémosle así como una estrategia compuesta de video sumado a una newsletter) no es para nada una mala idea. De hecho, el formato de video es una gran táctica para incrementar los ratios de apertura de una campaña.

Pero, regresando a lo que ya te comenté con anterioridad, la tecnología email apenas ha dado suficientes pasos cómo para soportar los videos embebidos a través de HTML (la única manera de hacerlo, realmente). 

Prueba diferentes métodos, el objetivo es lograr la apertura y el clic

De entrada, si vas a lanzar una campaña de video email marketing te recomiendo hacer varias pruebas y comprobar desde distintos dispositivos para ver si la codificación del video logró pasar la prueba; lo normal es que estos videos los puedas alojar en algún servicio o red social que permita normalmente embeber videos de modo sencillo en múltiples plataformas, como YouTube o Vimeo.

Ahora bien, si esto no funciona o lo ves demasiado arriesgado, te puedo dar un par de trucos en torno al video email marketing. De hecho son tácticas un tanto engañosas al ojo humano, pero cumplen con el fin de llevar a tu usuario a dar ese clic o toque para reproducir el contenido que tú quieres.

Lo primero es que te hagas de colocar un GIF (que sea parte del video) dentro de la newsletter, acompañado de alguna llamada a la acción que claramente invite al usuario a “reproducir el video”, configurando cómo enlace el video en origen desde su dirección en YouTube o Vimeo.

El GIF por sí mismo es interesante porque aunque es realmente una consecución de pocas imágenes, ciertamente está animado y se reproduce en bucle, por lo que en sí no es un contenido estático.

Ahora bien, si tampoco esto te convence, te puedo decir que te vayas por una opción tradicional del video email marketing, colocando todo a similitud de cómo lo hubieras hecho con el GIF pero con una imagen en PNG o JPG, con la diferencia de que deberás de darle peso a las llamadas a la acción vía un botón o la leyenda / ícono de reproducción integrado al centro de la imagen, de modo que esto haga juego con la vista del usuario para llevarlo a la acción y eventualmente al video en origen.

En todo caso, si estás dispuesto a lanzarte con tu campaña de video email marketing, lo mejor es que te acerques con nosotros en Mittum para que no sólo te orientemos, sino que también te respaldes en una herramienta potente para cumplir con tus objetivos.

Imagen: ShutterStock

 

 

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