Si alguna vez compraste algo por internet y te llegó algo completamente diferente a lo que mostraba la foto, o simplemente no había información clara del producto, lo que viene te va a interesar. Las ventas en línea en México está creciendo a un ritmo que ya no se puede ignorar, y el gobierno está tomando nota; la buena noticia es que el comercio está en un punto donde esas historias deberían ir quedando en el pasado. Y hay algunos números que explican por qué el tema ya no puede esperar más.
En 2025, las ventas digitales en en el país sumaron 941 mil millones de pesos, con un crecimiento anual del 19.2%, el comercio electrónico dejó de ser un canal secundario para convertirse en uno de los pilares del comercio minorista del país y no es exagerado decirlo así.
De hecho, Patrick Kaper, director de investigación de Endeavor, en su presentación del estudio “Detrás del Click, el ecosistema que sostiene el E-commerce”, afirma que México, Argentina y Brasil concentran el 84,5% del desarrollo regional del comercio electrónico, mientras que la región avanza 1.5 veces más rápido que el promedio mundial.
Y no es algo que ocurrió de la noche a la mañana; entre 2020 y 2025, el número de compradores digitales creció un 20.6%, y si echamos la mirada un poco más atrás (unos siete años), la base de usuarios que compra por internet prácticamente se ha duplicado; lo que hace al país hoy por hoy, uno de los mercados de eCommerce más maduros de toda América Latina. Con este crecimiento a ritmo acelerado, Kaper estima que el comercio electrónico en Latinoamérica generará más de 215.000 millones de dólares en la región al cierre de este año, lo que posiciona a la región como un foco de interés para inversionistas globales.
Las proyecciones indican que para el año 2040, el comercio electrónico pasará de facturar de 6 millones a 20 trillones de dólares a nivel global.
Con tanto dinero y tanta gente comprando en pantallas, la Secretaría de Economía decidió que ya era momento de poner orden. Actualmente trabaja en un anteproyecto de Norma Oficial Mexicana (NOM) orientada específicamente al comercio electrónico.
En su participación durante la decimosegunda edición de Fábrica de Negocio 2026, Andrea Solano, titular de la Unidad de Normatividad, Competitividad y Competencia de la dependencia, explicó que la nueva regulación permitirá garantizar una descripción más precisa de los productos para evitar la confusión del comprador. La idea es que lo que ves en las páginas digitales refleje lo que realmente recibirás en casa.
Además, la funcionaria detalló que la Secretaría quiere asegurar la protección del consumidor al exigir que las plataformas digitales cumplan con todos los requisitos legales para la venta de productos en línea; además destacó que el comprador mexicano no se mueve principalmente por los descuentos, lo que más valoran los usuarios es la descripción detallada del producto, las reseñas de otros compradores y el seguimiento del pedido en tiempo real.
Otro punto relevante que salió del mismo foro por parte de Santiago Nieto, titular del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), quien resaltó que el 35% de las pequeñas y medianas empresas son las que generan gran parte de la innovación en el país; por eso, desde el Instituto se está impulsando que estas empresas protejan mejor sus patentes y su propiedad intelectual. Porque de nada sirve innovar si no hay un respaldo legal que lo proteja.
Muchas de esas empresas realizan ventas en línea en México, desarrollan productos propios y compiten en un mercado cada vez más saturado; sin esa protección legal, son vulnerables. Registrar una patente no es solo un trámite burocrático; en muchos casos, eso marca la diferencia entre a una empresa que crece de una que ve cómo copian su idea.
Desde hace muchos años, en este país se han hecho esfuerzos para garantizar los derechos de los usuarios, como la creación de la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC) en 1976 y la fundación de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), institución que vela por los derechos de los compradores y busca garantizar equidad en las transacciones comerciales. Por su parte Profeco, ha implementado diversas medidas para proteger a los usuarios de plataformas en línea, como la verificación de perfiles sospechosos, la limitación en la divulgación de información personal y la precaución ante solicitudes de dinero, animando a a los usuarios a utilizar los servicios de apoyo de la Guardia Nacional y las Unidades de la Policía Cibernética para atender incidentes relacionados con la seguridad en línea.
El panorama del comercio digital en nuestro país está cambiando y en la dirección correcta; ahora necesita reglas más claras, eso es buena señal tanto para quienes venden como para quienes compran. Lo que viene puede hacer que las ventas en línea en México sea más confiable, más transparente y, en definitiva, mejor para todos.
Imagen: Nano Banana
No se han encontrado publicaciones relacionadas
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *
Δ