Hay que ser honestas, muchas marcas siguen atrapadas en el 2012. Cada vez que publican en redes sociales, llenan sus copies de etiquetas genéricas con la esperanza de que sean la solución para que su contenido se vuelva viral. Sin embargo, en 2026, la realidad es que muchas personas usan mal el hashtag; en vez de convertirlo en una herramienta inteligente, lo terminan transformando en ruido visual.
Lo que nació en 2007 como una solución técnica de Chris Messina para organizar Twitter, mutó en un vicio digital. Las empresas comenzaron a abusar de estas etiquetas bajo el mito del “alcance mágico”. El problema es que los años han pasado y los algoritmos han cambiado con el pasar de estos.
De hecho, el propio Adam Mosseri, director de Instagram, en sus cuentas oficiales ha mencionado que los hashtags no aumentan el alcance de forma directa. Su verdadera función actual no es hacerte viral, sino servir como una etiqueta de indexación para que los buscadores internos y los sistemas de IA entiendan de qué trata tu contenido y se lo muestren a la audiencia correcta.
Una tendencia que se ha venido moviendo son los DM. De acuerdo con datos de la firma Sinch, especialista en comunicaciones en la nube, el 75% de los usuarios prefiere interactuar con los negocios mediante canales de mensajería instantánea.
Es por esta razón que vemos menos comentarios y que los que hay es el típico “escríbeme por DM”. El cliente actual ya no quiere comentar en público, busca la comodidad y cercanía de un chat privado.
Por este motivo, Mario Marchetti, CEO de Sinch LATAM, señala que las compañías deben dejar de lanzar etiquetas al aire y empezar a usarlas como sensores de contexto. Porque la meta ya no es aparecer en las búsquedas masivas, sino detectar de qué está hablando el mercado para trasladar esa tendencia hacia una conversación privada, personalizada y resolutiva para el usuario.
Ya sabemos que el hashtag es una herramienta que te ayuda a organizar y guiar tu contenido, pero ¿cómo la utilizamos de mejor forma sabiendo que hay tantas posibilidades y que la tentación de colocar un “#” a cualquier palabra es más grande?
Primero hay que entender que el volumen de dudas que genera una tendencia en redes suele ser abrumador, pero la tecnología actual facilita su gestión. Datos de Sinch revelan que el 80% de las consultas que reciben las organizaciones son repetitivas, mientras que solo un 20% presenta una complejidad real.
Esto abre la puerta para que las marcas implementen chatbots e inteligencia artificial que resuelvan las preguntas frecuentes de forma inmediata. Al automatizar lo rutinario, el equipo humano puede concentrarse exclusivamente en atender esos casos complejos, apoyándose en los hashtags para guiar ese contenido a tu cliente ideal.
En el marco del Día Internacional del hashtag, es el pretexto perfecto para que jubiles las viejas prácticas de comunicación genérica y comiences a prestarle atención a la forma en la que usas las etiquetas, para que de esta forma logres construir tu propio camino hacia las experiencias omnicanales valiosas.
Imagen: GPT Images 2.0
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