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Cada vez se escucha más acerca de los smart toys o juguetes inteligentes. Los smart toys o app toys consisten básicamente en tres elementos interconectados: un video juego (o interfaz de aplicación), uno o más objetos conectados y una plataforma de distribución con una pantalla.

Los smart toys constituyen un nuevo segmento del mercado, a la mitad entre las industrias de los juguetes y los videojuegos. Algunos analizas esperan que más de 660 millones de juguetes inteligentes sean vendidos para 2020 y un mercado global de 9.45 mil millones de dólares.

Sólo en Estados Unidos este mercado creció a 18.24 mil millones en 2014, de los 17.5 mil millones en que se encontraba en 2013. Según cifras medidas hasta octubre de 2015, incluso lograría un aumento de 7% respecto al año anterior.

Jugadores principales

Muchas empresas están interesadas e involucradas en la industria de los smar toys, pero entre ellas se encuentran Activision Blizzard, Disney Games, Hanakai, Hasbro, Identity Game Talpa, Jakks Pacific, LeapFrog, LEGO, Marbotic, Mattel, Melissa & Doug, MGA Entertainment, Nintendo, Nordeau Creative, NukoToys, Playmobil, Roam & Wander, Seebo, Spinmaster, StarBreeze Studios, Tiggly, Ubooly, Vivid, WowWee, etc.

Oportunidades de los smart toys

Las compañías que están creando este tipo de juguetes, por supuesto, buscan aprovechaar todas las oportunidades que puede traerles generar juguetes de este tipo, muchas veces conectados a Internet o con capacidades para IoT (Internet of Things).

La oportunidad es mayor sobre todo si se considera que los niños de hoy están acostumbrados al uso de diversos dispositivos como smartphones, tabletas, computadoras, que les permiten acceder a todo tipo de información en Internet, incluso aunque algunas veces ésta no se encuentre filtrada de acuerdo a su edad.

Las empresas buscan convencer a los padres de que pueden darles esa interacción a la que están acostumbrados los niños, pero de forma segura a través de los juguetes inteligentes.

Además, existe la oportunidad de que estos juguetes inteligentes apoyen a los pequeños a aprender y a ser creativos. Los dispositivos, aunque muy atractivos para ellos, son de origen hechos para adultos, por lo que a los menores no les ofrecen a veces una interacción hecha a su medida, con la posibilidad de crear  y experimentar.

Así, incluso están surgiendo juguetes que permiten codificar (como el Code-A-Pillar de Mattel, mostrado en el CES); crear con ayuda de una app, como el Lego Education WeDo 2.0; o aprender a leer con ayuda de una app, como el Square Panda, entre muchos otros. Las variedades para este tipo de juguetes son tantas como la creatividad de las empresas fabricantes de juguetes.

Críticas a los smart toys

Sin embargo, también existen críticas a los smart toys, principalmente la capacidad de los fabricantes de hacerlos seguros para los niños, al ser básicamente dispositivos conectados a Internet.

Recientemente se encontraron vulnerabilidades en juguetes recién lanzados, con lo cual se puso de relieve qué poca atención han puesto estas industrias en temas de seguridad, efectivamente exponiendo a los niños a amenazas en línea.

Este tema es una cuestión clave, puesto que no se espera que los padres y mucho menos los niños sean expertos en seguridad en Internet.

Y cuando se intercambia información entre el juguete y un servidor o servidores de los fabricantes, las vulnerabilidades se ponen en evidencia.

En los recientes casos, los juguetes, un peluche y un reloj inteligente, enviaban información de los niños, incluyendo ubicación, a un almacenamiento de los fabricantes, poniendo en riesgo a los menores pues cualquiera podía acceder a esos datos disfrazándose como usuarios legítimos. Los fabricantes, Fisher Price y HereO, corrigieron las vulnerabilidades de inmediato al ser informados de ellas.

¿Podrán las empresas superar esto retos? No hay duda de que harán todo lo necesario para solucionar las dudas y cuestionamientos, porque sin duda la motivación para lograr triunfar es mucha.

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