Si tienes una tienda online y alguna vez te ha llegado un mensaje de otro negocio preguntando si vendes al por mayor, probablemente habrás tenido que improvisar la respuesta. Un precio especial aquí, un descuento manual allá, quizás un correo con condiciones que redactaste en diez minutos. No es lo ideal, pero hasta hace poco era lo que tocaba si no eras una empresa grande con presupuesto para herramientas específicas. Shopify están empujando la idea de que vender a empresas (B2B) no debería ser más complicado que venderle a cualquier usuario desde un ecommerce de una tienda online. Y, siendo honestos, ya hacía falta.
Antes de entrar en materia y a modo de disclaimer, aclaremos los términos para quien no esté familiarizado. DTC (Direct-to-Consumer) se refiere a la venta realizada directamente al consumidor final: una persona entra a tu tienda online, elige un producto y paga. B2B (Business-to-Business) se refiere a la venta que hace tu negocio a otros negocios, normalmente en volúmenes mayores, con precios diferentes y condiciones de pago distintas a las ventas DTC (plazos, facturas, descuentos por cantidad, ese tipo de cosas).
El problema histórico es que gestionar ambos canales desde un mismo sitio era complicado. Muchos comerciantes terminaban usando una plataforma para uno y otra para el otro, o instalando un montón de plugins y rezando para que no se cayera nada o el tradicional y confiable Excel. Y eso, como cualquiera que haya pasado por ahí sabe, es una fuente constante de dolores de cabeza.
Ahora sí, a lo que veníamos; recientemente, los planes básicos de la plataforma de Shopify están empezando a incorporar funciones B2B nativas para las plataformas ecommerce, permitiendo gestionar ventas tanto a mayoristas como a consumidor final desde un solo lugar, sin necesidad de plugins ni parches.
Hasta ahora, dichas funcionalidades eran una característica reservada casi exclusivamente a los planes más caros o empresariales, y representaban una de las herramientas más solicitadas por los comerciantes en planes más básicos.
Las funciones que se están liberando incluyen cosas muy concretas y útiles: perfiles de empresa para compradores mayoristas, catálogos de precios personalizados según el cliente, descuentos por volumen, reglas de cantidad mínima, tarjetas de crédito guardadas y condiciones de pago aplazado.
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Los datos apuntan a que los comerciantes que activan funciones B2B pueden ver hasta un aumento del 33% en pedidos autogestionados en los primeros 6 meses, y una frecuencia de recompra hasta 4 veces mayor comparado con los pedidos DTC.
El mercado global de ecommerce B2B ha alcanzado una valoración de 36 billones de dólares y sigue creciendo. Eso es mucho dinero circulando en transacciones entre empresas que, cada vez más, quieren hacer sus compras online con la misma comodidad que cuando compran para uso personal; y no son los menos, de hecho el 73% de los compradores B2B quiere esas experiencias similares, además, los responsables de compras de las empresas son cada vez más jóvenes y digitales, es decir, tienen menos paciencia para procesos lentos o formularios de pedido en PDF.
Si ya tienes una tienda funcionando, merece la pena que te preguntes si hay demanda latente de producto a nivel mayorista. A veces la señal está en tus propios mensajes de entrada.
Lo que sí es claro es que las herramientas para atender ese canal ya no son exclusivas de las grandes marcas y el ecommerce lleva años acercando el modelo empresarial al consumidor. Ahora está pasando al revés con Shopify: el canal mayorista (B2B) se está volviendo tan accesible como comprar en cualquier otra tienda online.
Imagen: Nano Banana 2
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