Si en algún momento has accedido a una prueba gratis en algún tipo de servicio de internet, que después de cierto tiempo te ha ofrecido seguir disfrutando de los beneficios adquiriendo algún plan de pago, probablemente estuviste interactuando con un shareware.
Más que un sistema informático, el shareware es una de las estrategias de marketing digital más difundidas, basada en un software que se distribuye de manera gratuita para que el usuario pruebe los productos y que luego adquiera la versión paga del programa.
Generalmente, los programas que se distribuyen gratis son versiones viejas o con limitaciones en el tiempo de uso, funciones o con avisos que indican que estás en versión de prueba, mientras que la versión paga contiene todas las funcionalidades y sin limitaciones.
Según un informe emitido por The Business Research Company, una empresa de inteligencia de mercado, indica que este tipo de sistema informático con código abierto mantiene una tasa de crecimiento del 16,9%.
Aunque suelen confundirse, shareware y freeware tienen objetivos distintos. Entender cómo funciona cada uno es clave para evitar riesgos y elegir correctamente el software que se utiliza.
El freeware es un software con derechos de autor que se puede usar de forma gratuita y por tiempo indefinido. Aunque no tiene costo, el desarrollador conserva todos los derechos del programa y controla su distribución.
En algunos casos, el freeware incluye funciones básicas sin pago, pero ofrece opciones adicionales mediante actualizaciones premium. Un ejemplo común es el de los antivirus gratuitos que protegen el equipo y ofrecen funciones avanzadas en planes de pago.
Por otro lado, el shareware es una versión de prueba de un software que se distribuye con el objetivo de promocionar su venta. Los usuarios pueden utilizarlo durante un periodo limitado o con funciones restringidas.
A diferencia del software de código abierto, ni el freeware ni el shareware permiten modificar su código, y su uso está regulado por licencias específicas.
Dentro del mundo del shareware existen varias categorías, algunas más recomendables que otras. Estas son las más comunes:
Es un tipo de software que incluye publicidad. Permite al desarrollador monetizar mediante anuncios, incluso si el usuario no adquiere la versión completa.
El problema es que algunos adware pueden recolectar información sin permiso o, en los peores casos, actuar como malware encubierto.
Ofrece una demostración limitada por tiempo o por funciones. Un tipo específico es el crippleware, que bloquea ciertas características clave hasta que se compre la versión completa, como impedir imprimir o acceder a plantillas.
Este software está completamente operativo, pero invita al usuario a realizar una donación para apoyar su desarrollo o una causa benéfica.
Se caracteriza por mostrar recordatorios frecuentes para que el usuario adquiera una licencia. Suele abrir ventanas molestas que interrumpen el uso normal del programa.
Muy común en apps móviles, el modelo freemium ofrece un conjunto de funciones gratuitas y opciones premium mediante pago. A diferencia del demoware, el usuario puede tener una experiencia funcional sin pagar, aunque con limitaciones.
Aunque muchas soluciones son confiables, el shareware no está exento de riesgos. Estos son algunos de los principales:
Algunos ciberdelincuentes se aprovechan del shareware para distribuir software malicioso, especialmente a través de anuncios engañosos o descargas no oficiales.
Al no ser software con licencia completa, el shareware no siempre recibe actualizaciones ni parches de seguridad, lo que puede dejar vulnerabilidades abiertas.
Es común que al instalar shareware, se incluya otro software adicional por defecto. Estas descargas automáticas pueden contener adware o herramientas no deseadas, y es necesario leer con atención cada paso de instalación.
En entornos empresariales o gubernamentales, el uso de shareware puede aumentar el riesgo de filtraciones de datos, especialmente si se combina con spyware o software sin soporte técnico adecuado.
El shareware es útil para probar un software antes de comprarlo o para resolver necesidades puntuales, pero es importante tomar precauciones:
Imagen: GPT-4
No se han encontrado publicaciones relacionadas
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *
Δ