El ransomware en México va más allá de paralizar sistemas y secuestrar datos, pues está dejando una dolorosa huella emocional en los empleados de seguridad y en las finanzas de las industrias de nuestro país. Cada vez más organizaciones enfrentan crisis prolongadas, pérdida de confianza y presión constante sobre sus equipos técnicos debido a este fallo de ciberseguridad.
El impacto no solo es tecnológico: también es humano y estratégico, así lo ha hecho saber Sophos, empresa global de soluciones de seguridad avanzada para derrotar ciberataques, que ha publicado su informe «State of Ransomware 2025», basado en una encuesta independiente realizada a más de 3.400 líderes de TI y ciberseguridad, incluyendo 111 organizaciones mexicanas que se vieron afectadas por ransomware en el último año.
Según los datos de Sophos, el 21% de las empresas mexicanas ha experimentado ausencias en su personal de TI a causa del estrés o problemas de salud mental luego de haber sufrido ataques.
Además de esto, el 39% de los responsables de la ciberseguridad notaron que su carga laboral aumentó, el 32% de ellos reportó sentir mayor ansiedad ante incidentes futuros y el 30% dijo que se sentía culpable por no haber podido detener el ataque.
Rodolfo Castro, Gerente de Ingeniería de Sophos para Latinoamérica, ha mencionado que «hay profesionales de TI que cargan con un fuerte sentimiento de culpa porque sabían que la red era vulnerable, probablemente lo dijeron, lo advirtieron, pero no fueron escuchados por falta de recursos o presupuesto. Y cuando el ataque ocurre, piensan: ‘yo sabía que iba a pasar y pasó’. Ese nivel de presión tiene consecuencias: las personas comienzan a ausentarse por temas de salud mental y estrés después de los ciberataques».
Dentro del tema económico, el informe indica que, considerando las pérdidas operativas, los recursos técnicos y el tiempo de inactividad, el costo promedio de recuperación luego de ataque de ransomware en México fue de 1.35 millones de dólares. Si bien es verdad que esta cifra es un poco más baja que el promedio global (1.53 millones de dólares) no deja de ser alarmante, especialmente para las empresas de tamaño medio.
Además de esto, el 70% de las demandas de rescate para recuperar datos fueron por montos iguales o superiores al millón de dólares. Los ciberdelincuentes exigieron que las empresas mexicanas víctimas de los ataques pagarán, en promedio, 2 millones de dólares.
Sin embargo, las empresas locales han demostrado un alto nivel de resiliencia, pues solo el 23% de las empresas accedieron a pagar el rescate, mientras que el 68% de ellas pudo recuperar la información secuestrada gracias a copias de seguridad.
Por otro lado, el informe muestra que a pesar del fuerte impacto que tienen los ataques de ransomware en México, el 64% de las organizaciones pudo recuperarse completamente en una semana, una cifra que además supera el promedio global (53%). Esta mejora señala que las capacidades de respuesta se han fortalecido, aunque aún queda camino por recorrer.
Con el fin de ayudar a las industrias mexicanas y evitar que las pérdidas por los ataques siga aumentando, Sophos ha dejado algunas recomendaciones importantes de seguridad.
«Necesitamos que las empresas mexicanas sepan que el primer paso en el que deben invertir más tiempo y recursos es la planeación y preparación. Eso implica revisar y mantener actualizado su plan de respuesta a incidentes, contar con herramientas adecuadas para hacer respaldos, hacer pruebas de recuperación y tener claridad sobre el equipo responsable de mantener los sistemas al día. Una vez que se domina esa base, es más fácil adoptar soluciones de ciberseguridad más avanzadas y prevenir futuros ataques», señaló Rodolfo Castro, líder de la estrategia técnica de capacitación de socios y adopción de ciberseguridad para Sophos en América Latina.
Imagen: GPT-4
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