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Aunque pareciera una obviedad, una cuestión clara de diferenciación de jerga tecnológica, la realidad es que los clientes insisten en solicitar “un sitio” a las agencias para poder vender sus productos por Internet.

Un eCommerce no es un simple sitio

Un sitio y una tienda en línea distan mucho no solo en conceptos, sino en operación y demanda de tiempo e inversión para desarrollar uno con respecto al otro.

Regularmente el primero busca ofrecer una experiencia al usuario (nunca hablamos de clientes): es una plataforma digital que además quiere generar awareness y/o performance con un fin en específico que no derive en generar transacciones en línea. La historia se vuelve más interesante, completa y retadora cuando hablamos de un eCommerce. Comencemos por entender que si es tienda es porque ofrece una serie de productos o servicios con el fin de poder venderlos por Internet, es decir, generar comercio. Cuando hablamos de comercio, en la ecuación se suman muchos más factores que afectan la operación de las empresas debido al necesario e imprescindible involucramiento de estos para el adecuado funcionamiento del negocio digital.

Diferencias clave entre eCommerce y sitio

Existen pues, palabras claves para diferenciar un sitio de una tienda en línea: transacciones en línea, servicio al cliente, logística, adquisición de clientes, ventas, etc. Esto es, entre otras cosas, el llamado Comercio Electrónico. Explicado lo anterior, es incorrecto que llamemos a nuestro negocio digital: sitio. Agencias, clientes y cualquiera de los participantes en las ventas en línea debemos expresarnos de la manera adecuada, sobre todo, porque las estrategias y la complejidad hacen toda la diferencia. En México es común que muchas agencias en Marketing Digital sepan realizar campañas enfocadas a generar tráfico en los sitios, a lograr objetivos de awareness y engagement, pero les es muy difícil aterrizar las mismas a resultados enfocados a prospectos, clientes y ventas (ya no hablemos del famoso Life Time Value). Todo parte justamente de confusión en los conceptos. Tanto el Marketing Digital como el eCommerce son especializaciones bastante complejas, sin embargo, la segunda requiere de conocer además cómo operan los negocios y fundamentar las estrategias con respecto a CAC (costo de adquisición de cliente), Ticket promedio, Recompra, ROI, entre otros. Sumando a esto, las tecnologías con las que son desarrolladas no son compatibles. Es decir, no puedo convertir en sitio común en una tienda en línea y sería un absurdo construir un sitio de contenido mediante una plataforma de eCommerce. Es obligación de los que estamos en el medio aclarar y persuadir a nuestros prospectos, clientes, amigos y familiares de las diferencias al respecto. Solo así crearemos no únicamente una cultura sobre la economía digital, sino les será más fácil a los usuarios ir entendiendo por qué uno dista mucho del otro y cuál a la larga genera mayor negocio. Compárteme tus dudas o comentarios en @antareskcm.

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