Tiempo de lectura: 3 minutos
Shares

Conforme más marcas comienzan a usar tecnología de voz, será más importante medir los datos que se generan a partir de esta actividad.

Medir los datos de voz como complemento de otros datos

A pesar de todos los avances que hemos visto en la tecnología, la forma en que los consumidores interactúan con sus dispositivos e Internet no ha cambiado extraordinariamente.

Los teclados dieron paso a las pantallas touch, pero actualmente estas interfaces son las que dominan.

Esto va a cambiar, sin embargo, conforme la tecnología de voz –una de las formas más naturales de la comunicación humana- comienza a tener un rol más amplio en la vida del consumidor.

Los números indican que esta tendencia sigue avanzando: las ventas de dispositivos de voz fabricados por Amazon, así como los de Google, han crecido 39%. Además, un 20% de las búsquedas móviles se hicieron vía voz en 2016, con una exactitud de más o menos 95%.

Las marcas, de esta forma, necesitan mantenerse adelante conforme los hábitos de consumo cambian. Si se piensa en video o lo móvil, es un hecho que las tendencias de tecnología van más rápido que lo que las marcas pueden reaccionar a ellas.

Aquellos que otorguen las mejores experiencias tendrán una gran ventaja. Por ejemplo, si una marca hace más fácil solicitar un determinado producto a través de la voz, esa experiencia será más usada que abrir una app o una página.

Por eso es importante medir los datos de voz para las marcas que deseen entrar en esta posibilidad. Los datos le darán lo necesario para analizar el comportamiento del consumidor, así como aprovechar esta acción para aplicarlo a todos los canales.

Estas empresas tendrán, adicionalmente, ventaja sobre la competencia.

Cómo medir los complejos datos de voz

Las organizaciones están acostumbradas a medir clicks y visitas, por lo cual tendrán que reorientar su pensamiento y asegurarse de crear el marco necesario para la medición.

Los datos de voz parecen impredecibles, pero pueden ser desmenuzados y cuantificados con algunos puntos:

  • Intención y parámetros. Las interacciones de voz pueden desmenuzarse en intención (encontrar el vuelo más barato) y parámetros (a Monterrey en septiembre), con lo cual se tiene una base para entender el comportamiento del cliente.
  • Tasa de error: Debido a que la tecnología todavía está madurando, crear esta medición ayudará a saber dónde hay retos.
  • Camino a la compra: Debido a la importancia de las experiencias omnicanal, la idea del camino a la copra permite a las marcas ver lo que los usuarios (los que tienen una identificación rastreable) hacen con sus interacciones de voz.
  • Otras métricas para capturar: Para una vista completa de cómo los consumidores interactúan a través de la voz, otros datos importantes son extensión de la sesión, frecuencia de uso, así como mediciones a nivel macro como número de usuarios y sesiones para determinar qué opciones atraen más atención.

Los datos de voz tienen un valor limitado por sí mismos

Cuando una marca comience a tratar de utilizar esta tecnología, es necesario resolver el hecho de que es necesario interactuar con las personas no como dispositivos o canales.

Es decir, la mejor experiencia en desktop no hará mejor una pobre experiencia móvil. Si se maneja de esta manera, habrá problemas en cuanto la lealtad del cliente.

Así, aquellas marcas que inicien alguna experiencia en cuanto a tecnología de voz deben saber que no pueden medirla separada de los demás elementos de la experiencia que ofrecen al cliente.

Los insights de voz deben complementar e informar otro tipo de datos, de desktop a móvil, pasando por la app y la web.

Si se hace correctamente, entrar a la tecnología de voz y medirla correctamente creará una experiencia para el cliente que será intuitiva, relevante en el contexto y más personalizada.

Imagen: DepositPhotos / quka

Shares