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Durante el confinamiento por el COVID-19 pedir comida a domicilio se convirtió en una de las prácticas más recurrentes de los usuarios de América Latina. En México, el comportamiento fue igual y en líneas generales antes de la pandemia, la actividad de las plataformas de delivery se proyectaba muy bien por lo que hacían su entrada cada vez más competidores al mercado, entre estos Rappi, Uber Eats o DiDi Food.

Ante el riesgo de salir, aunado a una mayor aceptación general de este tipo de servicios online en México, el volumen de los pedidos en las plataformas de delivery aumentó exponencialmente en el país convirtiendo algunas de estas aplicaciones en las grandes ganadoras durante el coronavirus; además surgieron propuestas de apps locales para ampliar la oferta de servicios y evitar los costos de las comisiones de las grandes firmas.

Rappi y Uber Eats, las apps ganadoras durante el coronavirus en México [Fintonic]

Sin embargo en la nueva normalidad, conforme retomamos más las rutinas y los  restaurantes y bares empiezan a abrir sus puertas para permitir el consumo en sus establecimientos, cabe preguntarse si existe la posibilidad de que se mantenga el crecimiento de las apps de delivery o por el contrario todo su boom disminuirá.

Proyecciones positivas para las plataformas de delivery en México y América Latina

Frente a esta interrogante existen previsiones que señalan que a la región aún le queda bastante que ver del desempeño de las plataformas de reparto de comida, de acuerdo a datos compartidos por Statista Digital Market Outlook.

En tal sentido estimaron que los ingresos de los pedidos de comida a domicilio por internet serán muy beneficiosos para este 2021, incluyendo los hechos directamente al restaurante como los que sean manejados por las plataformas de delivery, solo en el caso de México estos estarían superando los 2.100 millones de dólares en el año, siendo el segundo mercado de Latinoamérica con la mejor facturación para este servicio.

Ahora con respecto al resto de los países de este lado del mundo, la facturación de pedidos de comida online generarían más de USD $3.800 millones en Brasil, colocando a este mercado en el lugar donde más crecerían sus ingresos; en tanto que Argentina se queda como el tercer escenario con una cifra de alrededor de 891 millones.

Otros mercados que se muestran con interesantes proyecciones, aunque un poco más conservadoras, son Colombia con estimaciones de facturación que ascienden a los USD $421 millones, seguido de Chile, que prevé 249 millones de dólares y Perú, con expectativas de 90 mdd en ingresos anuales.

El sector de última milla no baja la guardia a pesar del crecimiento de su negocio

Ahora que se ve más cercana la posibilidad de sentarnos a comer en un local y disfrutar plenamente de esta actividad, todo el desempeño que han tenido las plataformas de delivery en México y otros mercados podría verse afectado; sin embargo el proceso de vacunación demora y la adopción de este servicio parece haberse establecido como parte de los hábitos del consumidor que podrían mantenerse una vez pasada la pandemia, combinado con actividad normales que hacíamos como ir a un restaurante.

Aún con la visualización del crecimiento del rubro, varias empresas proveedores de estos servicios ya están planteando nuevas verticales de negocios para actuar una vez superada la pandemia.

El ejemplo que destacan es el de la colombiana Rappi, que continúa expandiéndose por lo que ha hecho importantes lanzamientos para convertirse en la super app de Latinoamérica incorporando también Brands by Rappi, su propia plataforma de marketing digital y su producto crediticio RappiCard.

Imagen: Brett Jordan en Unsplash

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