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Cuando Uber eligió Pittsburgh como la ciudad inaugural para su experimento, Pittsburg se portó como un anfitrión perfecto.

La ciudad quería ser un laboratorio del siglo 21 para la tecnología, por lo cual ofreció todas las posibles facilidades a la empresa de transporte privado.

Pittsburgh en desacuerdo con Uber pues afirman incumplió la empresa

Pero, 9 meses después, los residentes y funcionarios afirman que Uber no ha cumplido su parte del trato.

Entre las transgresiones que se dice que cometió Uber se encuentran: comenzar a cobrar por los viajes sin chofer que inicialmente afirmó que serían gratis; retirar el apoyo a Pittsburg, que había solicitado 50 millones al gobierno federal para mejorar el transporte público.

Adicionalmente, falló en crear los trabajos que propuso en el vecindario de bajos ingresos donde instaló su pista para los vehículos autónomos.

Falta de acuerdos escritos

La culpa de esta falta de cumplimiento está siendo dividida entre los funcionarios de la ciudad que hicieron el trato con Uber y sus altos ejecutivos.

Mientras tanto, la relación entre Uber y Pittsburgh se deteriora, ofreciendo un ejemplo a otras ciudades, no sólo en Estados Unidos, sino en el mundo, que abren su infraestructura a tecnologías que en teoría podrían mejorar la vida de sus ciudadanos.

Otras ciudades, inicialmente en Estados Unidos, están preparándose para permitir pruebas de vehículos autónomos de Uber, Waymo (de Alphabet, antes Google) y otros.

Ciudades como Tempe, Arizona, por ejemplo, ya imitaron a Pittsburgh y se están preparando para ser áreas de prueba para vehículos autónomos.

Muchos municipios ven estos experimentos como una oportunidad para regenerar sus sistemas de transporte urbano y crear una nueva economía basada en la tecnología.

Sin embargo, lo ocurrido en Pittsburgh muestra el choque entre los interés públicos y privados.

Empresas privadas contra interés público

Uber es un negocio, que busca generar ingresos. Con Pittsburgh, la lección es que  las necesidades de la ciudad deben presentarse como prioridades antes de ofrecerle la ciudad a una empresa.

La empresa afirmó que estaba abierta a un trato con Pittsburgh, pero no se le presentó un borrador con los posibles compromisos que la ciudad estaba buscando de la empresa.

Uber también afirmó que planeaba compartir datos recolectados por sus vehículos autónomos con la ciudad este año, pero los funcionarios de Pittsburg dicen que los datos que Uber comparte son insuficientes.

La empresa todavía tiene aliados en el estado de Pennsylvania y en el gobierno del condado. Afirma que creó 675 trabajos en el área de Pittsburg y que ha ayudado a organizaciones locales como un refugio de mujeres.

Las frustraciones de Pittsburgh con Uber parecen estar enfocadas en el área de la ciudad donde la compañía abrió su pista para pruebas con sus vehículos autónomos.

Ahí prueban y guardan vehículos autónomos de marca Volvo, con dispositivos en sus techos que les ayudan a navegar y evitar contenedores, así como comprender las luces de los semáforos. El área está cerrada con una reja de hierro.

Cuando Uber eligió el lugar, un representante de la empresa prometió a los líderes de la comunidad que contrataría a gente de la zona. Los representantes de la zona le dieron a Uber una lista de candidatos, incluyendo ingenieros y técnicos.

Pero Uber cambió su idea y le dijo a los candidatos que debían buscar los empleos a través del sitio general de Uber. Ninguno ha sido contratado.

Beneficios para la ciudad

Uber sí ha beneficiado a Pittsburgh en algunas formas. La empresa hizo que el perfil de la ciudad creciera y su Centro de Tecnologías Avanzadas, que Uber abrió para investigación de vehículos autónomos en 2015, ha revivido el vecindario.

Sin embargo, los funcionarios y residentes están reconsiderando incluso estos beneficios. Las controversias que ha vivido Uber no han ayudado a estar en mejores términos con la ciudad.

Entre otras, una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos por un software usado para engañar a la policía; la pertenencia de Trevor Kalanicks en el consejo de Trump; el poco apoyo de Uber a una huelga de taxistas para protestar contra el bloqueo a musulmanes a viajar a Estados Unidos, etc.

Además, algunos ven problemas de largo plazo con los vehículos autónomos, incluyendo el efecto en los 4 mil conductores que trabajan en la ciudad.

Las cuotas por estacionamiento también son 15% de los ingresos de Pittsburg, pero si menos personas tienen auto y lo estacionan por usar vehículos autónomos, esto podría afectarse.

Pittsburgh, por lo mientras, está buscando generar acuerdos con otras empresas, como Ford, que invertirán mil millones en una empresa de vehículos autónomos en la ciudad, Argo AI. Ahora, sin embargo, buscarán firmar acuerdos firmes para obtener empleos y datos de la compañía.

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