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La popularización de las criptomonedas ha sido clave para que los Bancos Centrales de todo el mundo se replanteen el concepto de dinero tradicional por métodos de pago que se alineen con las nuevas tendencias. Bajo esta tónica, Banxico ha anunciado el lanzamiento de lo que llama «la nueva moneda digital de México» para 2024.

Conocida como moneda digital de propia circulación o CBDC, por sus siglas en inglés, esta nueva tecnología tiene una base similar a las criptomonedas pero difieren en muchas cosas, por lo que es importante saber cómo funcionará y en qué se diferencia con criptodivisas conocidas como el Bitcoin.

La nueva moneda digital de México no sustituirá al efectivo

Para comprender de qué se trata esta iniciativa, primero debemos entender cómo funcionan las CBDC. Las monedas digitales son una alternativa al dinero en efectivo, que pueden ser de acceso universal o restringido.

Las mismas trabajan bajo dos modalidades: anónimas (tokens), que al igual que el efectivo evitan ser rastreadas, o identificables (cuenta corriente), que sí contienen un rastreo. Sin embargo, el objetivo a corto plazo no será desplazar a los billetes y monedas, según explicó el subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath.

La razón se debe a la baja inclusión financiera y al alto índice de informalidad del mercado mexicano, que según datos del INEGI afecta alrededor del 56 % de la población ocupada. Por ello, la moneda digital de México se perfila como una alternativa, más no un sustituto al efectivo (sean en su formato físico o digital).

Criptomonedas vs CBDC

Este activo promete ser una opción más segura a las criptomonedas. Por esta razón, el 86 % de las entidades de reservas centrales, encuestadas por el Banco de Pagos afirmaron que estaban explorando la posibilidad de emitir una divisa virtual y hasta un 14 % ya están realizando pruebas piloto.

Y es que la brecha entre las criptodivisas y las CBDC es un poco más amplia de lo que podemos imaginar y acá te dejamos las principales divergencias entre ambas:

  • Las monedas digitales no usan el conocido blockchain o cadena de bloques.
  • Las CBDC son respaldadas por los bancos centrales de cada país, es decir, tienen el amparo de una institución centralizada, mientras que las criptodivisas son monedas descentralizadas.
  • Las CBDC fluctúan bajo su misma oferta monetaria, como lo hace el peso mexicano en Banxico. Las criptomonedas se rigen por el minado (criptografía) y la oferta y demanda mundial.
  • Monedas como Bitcoin o Ethereum son altamente volátiles, las monedas digitales al estar respaldadas económicamente no presentan esta volatilidad.

Así funcionará la moneda

La moneda digital de México se valuará en pesos y se almacenará en una app que fungirá de billetera digital y forma de pago, similar a pagar con efectivo en su formato digital.

Con la misma se podrá pagar bienes y servicios en los comercios habilitados o afiliados al nuevo sistema de pago. Hasta el momento, se desconoce si su circulación generará registro de uso. Una característica que el mismo Banco de México deberá aclarar en el transcurso del tiempo.

Si bien la Secretaría de Hacienda y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores han advertido sobre el empleo de activos digitales, por “no representar una moneda de curso legal en México” ni considerarlas como divisas bajo el marco legal vigente; la situación puede estar transformándose.

La introducción de una moneda digital representará un menor costo de emisión con respecto al efectivo, evitará las falsificaciones y promoverá la inclusión financiera. Países como Bahamas ya han iniciado pruebas, con la moneda digital Sand Dollar, mientras que México se une a esta tendencia para convirtiéndose en una de las pioneras en nuestra región.

Imagen Freepick

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