En un ecosistema donde millones de mexicanos siguen excluidos del sistema financiero tradicional, el modelo Buy Now, Pay Later (BNPL) ha emergido como una alternativa poderosa y transformadora. Carlos Sánchez, director comercial de Aplazo, compartió en nuestro podcast cómo su empresa está liderando este cambio con una propuesta centrada en la inclusión crediticia y la transparencia.
Aplazo, herramienta financiera, nace con un propósito claro: romper con los ciclos de exclusión financiera que predominan en México. En lugar de evaluar a los usuarios por su historial crediticio, la empresa los analiza en función de su realidad actual. Para ello, han desarrollado una tecnología propia que permite decisiones de crédito inmediatas, ofreciendo una experiencia sencilla, transparente y libre de letras chiquitas.
Esta apuesta cobra especial relevancia en un país donde apenas el 11% de los adultos cuenta con una tarjeta de crédito, a pesar de que más del 70% de las transacciones se hacen con crédito en aquellos que sí lo tienen. Aplazo se posiciona así no como una alternativa al crédito tradicional, sino como un complemento: una herramienta adicional al efectivo o a la tarjeta para acceder a productos y servicios de manera más accesible y justa.
El éxito de Aplazo no solo se refleja en su penetración entre consumidores, sino también en el impacto que genera en los comercios. Las empresas que integran su herramienta de BNPL han reportado incrementos de hasta 30% en el ticket promedio y tasas de conversión superiores al 80% en el flujo de compra. Es por ello que la plataforma busca presentarse no sólo como una opción más en el checkout, sino como un socio estratégico que asume el riesgo de crédito, asegura el pago completo a los comercios y les brinda soporte continuo.
Aunque la herramienta encontró inicialmente gran tracción en categorías como calzado y moda, su alcance ha evolucionado hacia nuevos sectores. Hoy, Aplazo ya opera en industrias como el entretenimiento y salud. La visión es clara: convertirse en un acompañante cotidiano de los consumidores mexicanos, desde una salida al cine hasta una necesidad médica urgente.
La base de esta escalabilidad es tecnológica. La empresa ha construido internamente su infraestructura, incorporando inteligencia artificial, análisis de datos y machine learning para ofrecer productos hechos a la medida de cada usuario. Este enfoque también ha sido clave para prevenir fraudes y mantener un entorno seguro, gracias a protocolos robustos de seguridad de datos y monitoreo constante.
Uno de los valores centrales de Aplazo es la educación financiera. Más allá de ofrecer crédito, buscan formar consumidores informados, responsables y empoderados. Para ello, desarrollan campañas y contenidos desde su área de marketing que ayudan a los usuarios a entender cómo usar su herramienta, qué esperar de ella y cómo tomar decisiones financieras saludables.
De cara al futuro, Aplazo busca seguir expandiendo su red de aliados comerciales y estar presente en todos los puntos de venta posibles. Su ambición es convertirse en el método de pago preferido en México, no solo por conveniencia, sino por su compromiso con la transparencia, la inclusión y la mejora real de la vida financiera de los mexicanos.
Con una mezcla equilibrada de tecnología, empatía y visión social, Aplazo demuestra que el crédito puede ser justo, claro y accesible. Y lo más importante: que puede ser una herramienta de transformación económica si se construye pensando en las personas antes que en los márgenes.
No se han encontrado publicaciones relacionadas
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *
Δ