En un mundo donde el smartphone es ya una extensión de la vida cotidiana, el mobile commerce se ha convertido en una pieza fundamental de las estrategias de retail. En el episodio más reciente del podcast de Marketing4eCommerce México, Marina Krupen, Directora Regional para Latinoamérica de IMShop, nos habló sobre el panorama actual, los retos y las oportunidades de las aplicaciones móviles en el comercio minorista.
La importancia del mobile commerce en México y la región no deja lugar a dudas. Según datos que compartió Marina, para 2026 se proyectan ventas por más de 176 mil millones de dólares, con un 80% de las transacciones realizadas desde móviles. Además, México ocupa el cuarto lugar mundial en tiempo de uso diario del teléfono, con más de tres horas diarias por persona. A diferencia de mercados como Europa o Estados Unidos, donde las compras online se reparten entre móviles y laptops, en México el teléfono móvil domina claramente. Esto convierte a las apps en una oportunidad clave para facilitar compras y mejorar la experiencia de usuario.
Sobre la diferencia entre la web móvil y las apps, Marina explica que estas últimas ofrecen mecánicas completamente distintas. Mientras que la web requiere atraer tráfico cada vez, la app ya vive en el bolsillo del cliente, lista para generar interacciones y confianza, con mayor velocidad de carga, personalización y conversiones hasta tres veces más altas. Además, con estrategias de notificaciones push bien segmentadas, las apps logran que los usuarios vuelvan hasta cinco veces más que en web.
Con más de 12 años de experiencia en tecnología para retail, Marina lidera en la región el desarrollo de soluciones móviles de IMShop, una compañía europea especializada exclusivamente en el desarrollo apps para retailers. Su pasión, como ella misma admite, está en ver cómo estas herramientas digitales transforman resultados comerciales y fortalecen la relación entre marcas y clientes.
IMShop se presenta como una solución SaaS para retailers de todos los tamaños, desde gigantes como L’Oréal, Puma y Decathlon hasta marcas más pequeñas. Su propuesta se apoya en tres pilares: rapidez —con apps listas entre dos y ocho semanas—, integración completa con los sistemas del cliente, y escalabilidad para adaptarse a cualquier tamaño de negocio. Funciona como un buffet: cada cliente elige las funcionalidades que necesita entre más de 700 disponibles, desde pagos y logística hasta fidelización y notificaciones push.
El proceso de creación de una app con ImShop es ágil. Tras definir junto al cliente un MVP con las funcionalidades clave, en dos meses —o incluso en dos semanas para quienes usan plataformas como Shopify— la aplicación nativa está lista y publicada. Después, la relación continúa con un modelo de suscripción, en el que un product manager asignado ayuda a optimizar el desempeño de la app, impulsando las ventas y ajustando constantemente la experiencia.
En cuanto a sectores donde las apps funcionan mejor, Marina señala que destacan las categorías como moda, cosméticos, calzado y productos para bebés, aunque también han tenido éxito con industrias inesperadas como electrodomésticos, automóviles o incluso suministros para yates.
La personalización es otro aspecto clave, potenciado por inteligencia artificial. ImShop ya integra un chatbot que, además de responder dudas, recomienda productos específicos del catálogo en tiempo real según las necesidades del cliente, ayudando a crear un recorrido de compra más humano y efectivo. Esto incluye personalización de contenido, notificaciones y horarios de contacto adaptados a los hábitos del usuario.
En términos de seguridad y privacidad, ImShop actúa únicamente como intermediario entre el retailer y el usuario final, cumpliendo con normativas como GDPR y sin almacenar datos sensibles. Además, la app permite integrar todos los métodos de pago que el retailer ya tenga, desde tarjetas y transferencias hasta plataformas como PayPal, Mercado Pago o Apple Pay.
Más allá del aumento en ventas —que puede situarse entre 15% y 40% en los primeros seis meses—, las apps móviles contribuyen a reforzar la lealtad del cliente y la omnicanalidad. La presencia de la marca en el móvil ayuda a que los consumidores perciban una experiencia fluida entre tienda física, web y app, aumentando su compromiso con la marca.
De cara al futuro, Marina anticipa que el mobile commerce en México evolucionará hacia una omnicanalidad más sofisticada, mayor personalización y un uso creciente de la inteligencia artificial y contenidos en formatos como video corto y livestreaming, inspirados en tendencias asiáticas y plataformas como TikTok.
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