Con el inicio del año 2026, las estrategias de marketing digital enfrentan un panorama lleno de oportunidades y desafíos. En el reciente podcast de Marketing4eCommerce México, tuvimos la oportunidad de platicar con Javier Rosado, Socio y Director general de Estrategia de Marketing Solutions para las Américas en Llorente y Cuenca (LLYC). Durante la charla, exploramos hacia dónde se dirige el marketing digital y cómo las marcas deben adaptarse para no quedarse atrás.
Uno de los temas centrales de la conversación fue la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el marketing digital. Según Rosado, 2025 fue un año crucial para el sector debido a la expansión del uso de la IA. Afortunadamente, LLYC ya estaba bien preparada para esta transición, ya que llevan más de doce años trabajando con modelos de lenguaje de gran escala. Para la empresa, el gran diferenciador fue enfocarse no solo en la optimización de contenido generado por IA, sino en cómo las marcas pueden posicionarse dentro de las respuestas generadas por estos sistemas.
El impacto de la IA ha sido tan significativo que, actualmente, más del 60% de las personas que realizan alguna compra en línea han interactuado con inteligencia artificial en algún momento de su journey de compra. Esta nueva realidad está reconfigurando los procesos de conversión y dejando obsoletos los modelos tradicionales de búsqueda en línea.
Además de la IA, el año 2026 se presenta como un período de constante incertidumbre. La globalización y los cambios geopolíticos han creado un entorno impredecible para las marcas. En este contexto, Rosado destacó la importancia de utilizar la data como brújula para orientar las estrategias de marketing en tiempo real. Hoy en día, es posible predecir comportamientos y ajustar las tácticas de comunicación de manera casi instantánea.
Por supuesto, el criterio humano sigue siendo esencial. La data no sustituye la creatividad ni el entendimiento profundo del público objetivo. La clave está en combinar ambas: la data proporciona la base objetiva y la creatividad, la capacidad de conectar emocionalmente con los consumidores.
2026 no solo es un año de innovaciones tecnológicas, sino también de adaptaciones culturales. Las audiencias están cada vez más fragmentadas y distraídas, lo que exige que las marcas repiensen sus estrategias de segmentación. El marketing ya no se trata de hablarle a una audiencia homogénea, sino de personalizar el mensaje para cada grupo dentro de un público más diverso y disperso.
En cuanto al papel de los influencers, Rosado subrayó que la legitimidad será la clave para determinar qué tipo de creadores tienen un impacto real. Mientras que los grandes influencers continúan siendo relevantes en algunos casos, los microinfluencers, con audiencias más segmentadas pero comprometidas, se están consolidando como una opción poderosa.
En el cierre de la charla, Rosado ofreció un consejo crucial para las marcas que enfrentan este nuevo paisaje digital: tener un plan claro de evolución. Las compañías deben estar dispuestas a adaptarse de manera constante a los cambios y, lo más importante, a no quedarse atrás en el uso de la IA y otras tecnologías emergentes. Aquellas que logren integrarlas de manera efectiva en sus estrategias serán las que marquen la diferencia.
En resumen, 2026 es el año para tomar riesgos calculados, adaptarse rápidamente a los cambios y aprovechar las herramientas que la tecnología nos ofrece para crear estrategias de marketing más eficientes y personalizadas.
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