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Algunos lo consideran un símbolo de su generación, un genio y otros no tanto, pero lo que es innegable es que Mark Zuckerberg, héroe o villano, es sumamente reconocido a nivel mundial. Este Joven sin duda ha provocado una revolución en internet ya que, a pesar de las duras críticas y polémica que se ha desatado en los últimos años, Facebook sigue siendo líder entre las redes sociales en todo el mundo.

A quince años de su máxima creación, este joven y multimillonario empresario ha logrado “conectar al mundo”, y si bien existe un gran debate en torno a sus prácticas, la realidad es que su visión empresarial, así como el impacto que ha logrado en términos tecnológicos será difícil de igualar.

Historia de Mark Zuckerberg: qué ha hecho para acumular tanto dinero

Nacido en 1984 (ay, si George Orwell levantara la cabeza…) en una ciudad cercana a Nueva York, la ascensión meteórica de Mark Zuckerberg al Olimpo de los megamillonarios comenzó cuando estaba estudiando en Harvard. En este vídeo podrás descubrir un poco más sobre su etapa preuniversitaria:

Allí puso en marcha Facemash, el antecesor de Facebook, un directorio de estudiantes de la Universidad en la que se podía calificar las fotos que más gustaban. Esto le creó problemas con la dirección de Harvard, que le acusó de acceder ilegalmente a los servidores y violar la privacidad de los estudiantes utilizando sus fotografías sin su permiso. Vamos, que con el tema de la privacidad, el chico apuntaba maneras.

 Con la ayuda de sus compañeros de habitación (que posteriormente le acusaron de robarles la idea, como se cuenta en la película The social network, empezó a trabajar en un portal para conectar a los estudiantes, pero paralelamente desarrolló y acabó  acabó poniendo en marcha un portal llamado thefacebook.com cuyo objetivo era que los estudiantes de Harvard pudieran tener un espacio en el que intercambiar opiniones y experiencias.

Este portal se expandió rápidamente a todas las universidades de la Ivy League, momento en el que Zuckerberg decidió abandonar sus estudios. A partir de ahí la idea empieza a llamar la atención de gente como Sean Parker, fundador de Napster, que le ayudó a darle forma, eliminó el «the» para quedarse solamente en Facebook y en una de esas ironías de la vida, fue fulminantemente expulsado al año siguiente tras ser arrestado por posesión de cocaína. Pero Facebook ya había cogido carrerilla y estaba listo para despegar.

Hoy, con más de 2.271 millones de usuarios, Facebook es LA red social por excelencia. Se ha vaticinado su muerte decenas de veces. Han nacido, crecido y muerto redes sociales que estaban llamadas a ser «el nuevo Facebook», mientras que la red social de Mark Zuckerberg se ha mantenido firme y ha conseguido lo que la mayoría no han sido capaces: generar ingresos. Actualmente, Mark Zuckerberg ocupa el quinto puesto entre las personas más ricas del mundo de acuerdo a los datos de Bloomberg, al acumular nada menos que 71.000 millones de dólares.

Esta gran fortuna es equivalente al 0,365% del PIB de Estados Unidos: algo así como el 1,34% de la fortuna del total de las 500 personas más ricas del mundo de este listado. En 2018, Facebook tuvo ingresos totales de 56.000 millones de dólares, y si bien Zuckerberg cobra un sueldo simbólico de un dólar al año, su fortuna sigue amasándose gracias a las acciones de Facebook.

Historia de Mark Zuckerberg: claves del éxito de Facebook

1. Desde el principio Facebook se abrió a los desarrolladores externos

Esto permitió el desarrollo de aplicaciones de terceros, sobre todo juegos. ¿A quién no le han invitado a jugar al Candy Crush, Mafia Wars o no ha recibido mensajes para unirse a las numerosas granjas de animalejos varios?

2. Facebook ha sabido evolucionar como ninguna otra red social 

Desde los numerosos cambios en la gestión de la privacidad hasta el botón de «Estoy bien» en caso de atentados o catástrofes, pasando por los nuevos emoticonos adicionales al «me gusta», Facebook ha demostrado que es capaz de escuchar a sus usuarios y adaptarse a sus necesidades.

3. Facebook tiene masa crítica para ser rentable publicitariamente. 

Mark Zuckerberg ha demostrado que la monetización de Facebook le preocupa, por eso ha ido desarrollando diferentes formatos publicitarios y servicios para que las empresas puedan contactar con sus clientes, sistemas que otras grandes redes sociales como Twitter todavía tienen en pañales. Facebook se ha preocupado de hacer espacio para las empresas y de no permitirles romper la privacidad de sus usuarios, al menos sin el consentimiento de éstos.

4. Mark Zuckerberg tiene claro su objetivo. Ser la red social de referencia

Y eso es algo que los accionistas le agradecen. Su salida a Bolsa fue todo un acontecimiento acogido con entusiasmo por el mercado. Sus acciones no han experimentado el derrumbe de otras sonadas salidas al mercado, y sus beneficios mejoran trimestre a trimestre. Comprar WhatsApp o Instagram reforzó su posición en redes que, aunque no eran competencia directa, podían hacerle cosquillas y que hoy son vistas como servicios complementarios, pero no sustitutivos, de Facebook. Y todo gracias a un principio expresado por el propio Mark Zuckerberg: «Lo que importa no es qué queremos saber nosotros de la gente, sino qué quiere saber la gente sobre ella misma».

Ni siquiera el todopoderoso Google ha podido plantarle cara a Mark Zuckerberg. Google+ fue un rotundo fracaso que ha quedado en el cementerio de Google, y cualquier startup que pretenda ser el «nuevo Facebook» a día de hoy despierta ataques de hilaridad en los posibles inversores, que se limitan a darle unas palmaditas en la espalda al desquiciado emprendedor al que se le ocurra semejante cosa, mientras piensan «pobrecillo, la de tortas que te vas a llevar». Por supuesto, hay muchas cosas criticables en Facebook.

La gestión renqueante de la privacidad, el hecho de quedarse con derechos universales y permanentes sobre todo el contenido que publiques (si mañana ves tu cara en un anuncio de Coca-Cola, diciendo «a menganito le gusta» que sepas que has firmado un consentimiento para ello), su colaboración con el espionaje masivo de la NSA estadounidense, su excesivo puritanismo con el tema de las fotos (una madre amamantando a su hijo es una foto inmoral para Facebook, ¡sale una teta, Dios santo!) y ahora el affaire de Cambridge Analytica han hecho que la reputación de Facebook esté en horas bajas. 

Pero eso no impide que Facebook forme parte de las vidas de la inmensa mayoría de los que leéis este post. Y eso debe ser por algo. Al final, este chico con pinta de nerd, con sus sudaderas y sus zapatillas de deporte se ha comido el mundo, y lo ha hecho sin ser «emprendedor en serie» ni otras chorrad cosas por el estilo. Tuvo (presuntamente) una idea, la idea era buena y siguió con ella hasta el final. No se planteó su negocio como «voy a crecer hasta que Google me quiera comprar» ni otras cosas que todavía están, por desgracia, en la mente de muchos.

La donación filantrópica a lo Bill Gates

A pesar de la polémica que le rodea, Zuck tiene un trasfondo positivo: en 2015  saltó a los medios de comunicación de todo el mundo la noticia: Mark Zuckerberg y su esposa Priscilla Chan anunciaban que donarían el 99% de sus acciones de Facebook a una fundación con fines filantrópicos: la Chan Zuckerberg Initiative.

Esta donación, valorada en 45.000 millones de dólares al precio de las acciones de Facebook en el momento de la donación, es una de las  mayores donaciones jamás realizadas y se hará efectiva de forma gradual a lo largo de la vida de Mark Zuckerberg y su esposa. La decisión fue comunicada por ambos a través de Facebook (obviamente) coincidiendo con el anuncio del nacimiento de la primera hija de la pareja, Max Chan. No es la primera vez que Mark Zuckerberg realiza acciones filantrópicas. Ya ha realizado donaciones sustanciosas cifradas en más de 1.600 millones de dólares para la lucha contra el ébola y lidera, a través de su fundación, un proyecto para llevar conexión a Internet a los países y zonas más desfavorecidas del mundo.

Con este paso adelante, Mark Zuckerberg se une al club de los mayores filántropos del mundo, inspirándose sin duda en el camino ya recorrido por dos viejos conocidos suyos: Bill y Melinda Gates, con los que mantiene una estrecha relación y que anunciaron una donación similar hace unos años. A diferencia de Bill Gates, Mark Zuckerberg sigue siendo el CEO de Facebook, ya que la donación se realizará escalonadamente a un ritmo de alrededor de 1.000 millones de dólares anuales, con el objetivo de no perjudicar a los accionistas ni a los intereses de la compañía californiania. Sea como sea, su acto de filantropía le honra, y debemos aplaudirle por ello. Sin embargo, como cualquier megacorporación, Facebook también tiene su lado oscuro.

Vaya, ya quieren matar a Facebook (otra vez)

acerca de zuckerbergHasta ahora Facebook ha sobrevivido a todos los intentos de matarlo que ahora vuelven con renovado vigor. Veamos. Facebook no es una ONG. Eso lo sabemos todos. Si Facebook te ofrece un montón de cosas gratis, debe ser porque sigue el principio básico de internet: «Cuando no tienes que pagar por un producto, entonces el producto eres tú». Algo que Facebook jamás ha ocultado.

Desde luego que discrepo radicalmente de la afirmación que circula por las redes, a la que el propio Steve Wozniak ha puesto voz: «Facebook gana mucho dinero con tus datos y tú no recibes nada a cambio». ¿Nada? ¿Tener un espacio de comunicación global, donde puedes compartir lo que quieras, comentar lo que quieras, conectar con quien quieras y cotillear lo que quieras, es lo mismo que «nada»?

Por supuesto que casos como el de Cambridge Analytica están mal. Pero esto no va a acabar con la red de redes, sencillamente porque es too big to fail. No sé lo que pasará en el futuro, pero ahora mismo no hay ninguna red social capaz de sustituir a Facebook en el horizonte y dudo mucho que más de 2.000 millones de usuarios estén dispuestos a renunciar a lo que la red social aporta a sus vidas.

La red social de las 7 vidas

Yo tengo una teoría loca (como casi todas las mías): Si Facebook ha demostrado ser tan resistente a la muerte enunciada mil veces, es gracias a los vídeos de gatitos. Dado que los gatos tienen 7 vidas, y se comparten cada día en Facebook 100000000000000 de vídeos de gatitos, por alguna de esas cosas del entrelazamiento cuántico y la realidad en 10 dimensiones, esas vidas extra se transfieren a Facebook (y probablemente al propio Zuckerberg, porque parece que para él no pasan los años. ¿se habrá hecho unos retoquitos al más puro estilo de la realeza patria?)

Y para acabar, recordar algo que parece que a veces se nos olvida: nadie te obliga a compartir nada en Facebook. Si compartes detalles de tu vida íntima, es porque tú quieres hacerlo. Si instalas la app en tu móvil, asume que (como muchas otras apps y los propios sistemas operativos de Google y Apple, que santos, lo que se dice santos, no son) tu ubicación, tus desplazamientos y tus costumbres serán rastreadas y almacenadas para tener un retrato robot lo más parecido a ti. Si eso te importa o no, es algo que te corresponde decidir a ti. Cada uno de nosotros somos dueños de nuestra privacidad, y la tecnología móvil supone un claro sacrificio de esa privacidad. Si es algo asumible o no, cada uno debe decidirlo.

Imagen: Depositphotos

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