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En muchos mercados, cuando los Millennials salen juntos a un restaurante o algún otro lugar de diversión, al momento de pagar la cuenta el proceso ya no involucra efectivo.

Estos consumidores acuden a algún lugar y usan apps en sus smartphones para repartirse la cuenta.

Quien va a pagar la cuenta completa lo hace, mientras que los demás transfieren su parte del consumo a través de estas apps de pagos móviles.

Con nuevos métodos de pago, los millennials podrían hacer el efectivo obsoleto

El grupo demográfico de los Millennials, definidos de forma amplia como aquellos nacidos entre los 80 y los 2000, están cambiando la forma en que se paga por un servicio o producto.

En Estados Unidos solamente esta población es de 83.1 millones de personas, según datos de 2015, es decir, un cuarto de la población de esa nación.

En México, serían unos 46 millones de personas, según datos del Censo de Población y Vivienda de 2010.

Formas de pago no tradicionales

Entre los Millennials en Estados Unidos, un 50% usa formas de pago no tradicionales, acudiendo a los pagos sin efectivo y generando un cambio a pagos electrónicos de negocio a negocio.

En México, por su parte, según datos de la Firma Fischer and Morphy, el 90% de los Millennials tiene un dispositivo móvil y 80% de ellos compra en línea, con 20% afirmando que únicamente compran online y no van a una tienda física.

Se dice que además los Millennials prefieren hacer sus operaciones bancarias en su smartphone: en Estados Unidos esta cifra llega hasta 67%.

Irónicamente, el menor acceso a tarjetas bancarias que ocasionó la recesión en Estados Unidos causó que los Millennials adoptaran con más fuerza las tecnologías de pagos móviles.

Muchos de esa generación no obtuvieron acceso a las tarjetas de crédito debido al colapso financiero, por lo cual comenzaron a optar por tarjetas de débito.

Los sistemas de pago sin efectivo aprovecharon esta situación, ofreciendo transferencias de pagos basadas en la idea de las tarjetas de débito, pero en un dispositivo que todos los Millennials conocen y usan: el teléfono móvil.

Pagos sencillos, con más valor

Estos pagos, disruptivos para el sistema tradicional, tuvieron (y siguen teniendo) alta adopción entre los Millennials.

Estimados predicen que 75% de la fuerza de trabajo en Estados Unidos será Millennial para 2030, lo cual significa que casi toda la población estará acostumbrada a no depender del efectivo.

Expertos afirman que entre menos intrusivos son los pagos, más valor ofrecen. La idea detrás de estos pagos ‘invisibles’ es mejorar la experiencia del cliente haciéndolos sencillos y ‘sin dolor’, tan sencillos de hacer que se vuelven completamente rutinarios.

Los bancos, ante esta tendencia, ha tenido que irse adaptando rápidamente. Actualmente muchos de ellos se están enfocando en la experiencia digital y en ofrecer más funciones en sus apps móviles.

Las instituciones bancarias, además, han debido hacer esto mientras se aseguran que servicios tradicionales, como los cheques, sigan existiendo para los clientes que todavía los utilizan.

Igualmente, los minoristas se han visto forzados a adoptar esto poco a poco. Aunque son los Millennials quienes más usan este tipo de pagos, el resto de la población no tardará en adoptar este tipo de pagos una vez que tomen impulso.

En Estados Unidos, por ejemplo, 24% de los consumidores hacían pagos móviles en 2015. En 2016, además, JP Morgan reportó que 38% más de sus clientes hacían pagos que se procesaban a través de Chase QuickPay, su formato de pagos de persona a persona.

Conforme las apps de pago toman una tasa de adopción exponencial y los Millennials impulsan el movimiento hacia los sistemas que hacen el efectivo obsoleto (y sin tarjetas), las compras se van haciendo más omnicanal, al poder realizarse a través de una variedad de plataformas.

En México solamente ya existen apps, sistemas de pago de los proveedores de servicio telefónico y de los bancos, por ejemplo, Telcel Pay, Sr. Pago, Rappit, Pagamobil, BBVA Wallet, entre otros.

Esta tendencia no parece aminorar, al contrario, tanto actores tradicionales como los involucrados en el eCommerce y mCommerce harían bien en prepararse para no quedarse atrás en esta evolución de los pagos que podría, efectivamente, hacer el efectivo obsoleto.

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