En la industria de la creatividad, por muy linda que sea, también se rige bajo ciertas leyes que nos ayudan a proteger los derechos de autor de los cuales nos inspiramos, y si me dices que nunca te has inspirado en algo para crear un proyecto, deberías considerarlo una vez más, ya que de acuerdo con Julia Kristeva, en su estudio de la intertextualidad explica que “todo texto es absorción y transformación de otro texto”.
Si estás desarrollando estrategias de video marketing o branded content para tu marca, debes saber que una adecuada gestión de los derechos de autor es lo que protege la viabilidad de tu obra.
Justamente en el marco del Día Nacional del Cine Mexicano, podemos tomarlo como ejemplo para mirar el trasfondo de la industria, ya que el cine no solo es arte y cultura, también abarca una cadena que involucra inversión y comercialización.
Si quieres proteger una obra audiovisual, existen 3 puntos claves que hay que cuidar al crear, de acuerdo con la firma legal Arochi & Linder. El primer paso en cualquier producción es cuidar la titularidad y cadena de derechos. Debes identificar quién es el dueño del guion, de la obra y de cada elemento creativo usado.
Otro foco de alerta son las obras de terceros, especialmente la música. Incorporar una canción o un video requiere gestionar derechos de sincronización, del mismo modo que el uso de fotografía, libros o imágenes de archivo; todo requiere de permisos explícitos de sus propios titulares.
Pasa lo mismo con los testimonios o referencia a personas reales. Aquí entran en juego los derechos de la personalidad, el honor y el derecho a la propia imagen. Incluso si modificas nombres en historias basadas en hechos reales, el riesgo jurídico de una demanda permanece latente.
Los problemas legales en el mundo audiovisual raramente nacen de la nada; casi siempre son el resultado de malas decisiones tomadas en la planeación. Los derechos de autor mal gestionados se convierten en una carga económica capaz de detener un proyecto por décadas.
Un ejemplo emblemático en el cine mexicano es el caso de Cantinflas. Tras la muerte de Mario Moreno, su hijo y su sobrino protagonizaron una larga disputa legal por la titularidad de la explotación comercial de 39 de sus películas debido a un acuerdo previo no del todo claro.
Por otro lado, el documental “Presunto Culpable”, enfrentó una controversia que llegó hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación por el uso de la imagen de un testigo real. Aunque la Corte falló a favor del interés público, el caso deja en claro la importancia de analizar el impacto de la vida privada.
El cine y los contenidos digitales son activos que generan valor durante décadas. Si la cadena de propiedad no es transparente desde el inicio, las consecuencias financieras comerciales aparecerán más tarde.
En cualquier industria en la que se apoyen de contenido audiovisual para vender, es importante la prevención legal. Tratar de resolver una demanda cuando la obra ya está editada y publicada es más costoso que hacer las cosas bien desde el principio.
Erick Hernández, abogado especialista de Arochi & Lindner, destaca que “una adecuada estrategia legal también significa proteger el presupuesto de la producción y evitar contingencias que pudieron preverse desde el inicio, que terminen convirtiéndose en costos innecesarios”.
Al final del día, los derechos de autor no son un freno para tu creatividad; al contrario, es aquello que protege tu presupuesto.
Imagen: GPT Images 2.0
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