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Aunque estamos a muchos años de que los vehículos sean totalmente autónomos, llevándonos de un lado al otro sin necesidad de un humano en el volante, existen ya primeros pasos e iniciativas hacia esa dirección.

Volvo, Honda, Audi, Tesla, prácticamente todos los fabricantes de autos, más Google y probablemente Apple, y otros más, están incorporando Sistemas de Asistencia de Manejo Avanzados (ADAS, pr sus siglas en inglés) en los vehículos.

Pero conforme los humanos transfieren tareas de manejo a las computadoras, existen preguntas para la industria de los seguros.

Leyes y riesgos, ¿cómo interactuarán?

Sin duda aún existirán choques, sobre todo mientras se mejora la tecnología de los vehículos autónomos, por lo cual las empresas de seguros tendrán que determinar diversos factores, como quién va a pagar. Volvo, por ejemplo, ha dicho que cuando uno de sus vehículos está en forma autónoma, la empresa es responsable por lo que ocurra.

Pero, ¿dónde inicia la responsabilidad por un accidente? ¿En el ser humano que no desactiva el sistema? ¿En el fabricante por no probar suficiente su vehiculo? ¿En el proveedor de sensores? ¿En la empresa que le dio al proveedor de sensores alguna parte para un sensor en particular? ¿En qué punto las aseguradoras deben preocuparse?

Algunos analistas creen que en 30 años es probable que la mayoría de las empresas de seguros dejen de existir. Los vehículos autónomos chocarán menos conforme pase el tiempo, lo que significa que se necesitarán primas más bajas para cubrir las pérdidas. Sin embargo, sin duda tomará tiempo llegar a esa era.

Precauciones extremas

Por el momento, los fabricantes están siendo extremadamente cautos acercad de liberar nueva tecnología al mercado por las grandes implicaciones que tendría hacerlo de forma incorrecta.

Volvo, por ejemplo, ha estado trabajando en su sistema autónomo por una década o más, dándole con esto mayor confianza para aceptar riesgos.

Pero mientras esperamos por un futuro autónomo, las empresas de seguros seguramente culparán al fabricante de cualquier accidente porque necesitan a alguien que pague por éste.

Sin embargo, los creadores de vehículos autónomos están buscando que sus vehículos respeten todas las reglas, de modo que la responsabilidad por un accidente no se incremente. Así, los autos no avanzarán a más de 50 km en zonas que cuyo límite sea éste.

Sin embargo, quizá esto también acabará provocando accidente, pues al hacer exactamente lo que digan los señalamientos.

Esto fue lo que ocurrió cuando el vehículo autónomo de Google chocó con un autobús hace poco, pues mientras el auto de Google iba a 2 millas por hora (unos 3.5 kilómetros) el autobús iba a 15 millas por hora (24 kilómetros).

En general, se tendrán que haber adaptaciones tanto en la labor de las aseguradoras como, cuando se llegue a un número respetable de vehículos autónomos, respecto a las reglas de tránsito. Y se predice que efectivamente los vehículos sin conductor aumentarán de aquí al 2035, con los fabricantes añadiendo más capacidades de autonomía cada año. Sin duda nos espera un mundo más complejo hablando de movilidad.

chombosan / Shutterstock.com
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