Hot Sale: por qué vender más ya no garantiza ganar más

Vania Rivero, CEO de Price Lab, explica por qué el error más caro del Hot Sale no es vender en descuento, sino hacerlo sin datos. Tres cosas que todo retailer debe revisar.
Una mujer aparece de pie con los brazos cruzados, sonriendo levemente, vestida con un blazer negro sobre un fondo claro, sobre un diseño gráfico beige con pequeñas figuras coloridas que simulan confeti.  Texto: ENTREVISTA VANIA RIVERO PRICELAB
28 mayo, 2026

El Hot Sale está en su apogeo, y con él llegó una presión conocida: bajar precios y activar promociones para competir por un consumidor que en segundos compara tu oferta con la de diez marcas más. La lógica para entrar a esto parece simple: más descuento, más ventas, más éxito.

Pero esa lógica tiene un problema silencioso: el precio se sigue fijando por intuición. “Todos hablamos un idioma de Excel, pero nadie habla de datos tangibles, nadie habla de elasticidad”, dice Vania Rivero, fundadora y CEO de Price Lab. “Estamos poniendo el precio de los productos más importantes sin saber nada de pricing”. Sin duda un diagnóstico que suena duro, pero que es confirmado por datos del INEGI, que señala que solo el 6% de las empresas en México usa analítica avanzada o inteligencia artificial en sus operaciones. La gran mayoría toma decisiones de precio con herramientas que no fueron diseñadas para la velocidad que exige un evento como este.

El costo que no aparece en el reporte

Cuando el Hot Sale (o cualquier otra temporada de descuentos) termina, la métrica que primero se revisa es el volumen de ventas. Si el número subió, se celebra y se pasa la página. Lo que rara vez se analiza es cuánto margen se sacrificó para llegar a ese número, en qué productos ese sacrificio era innecesario, y cuánto dinero se dejó sobre la mesa por no haber fijado mejor los precios. Ese es el costo invisible del pricing mal gestionado: no aparece como una pérdida, aparece como una oportunidad que nunca se vio.

De acuerdo con datos de McKinsey, una mejora en pricing puede incrementar utilidades entre un 2% y un 7%, e implementar modelos de optimización comercial puede elevar ingresos entre un 10% y un 15%. Un cambio que marca la diferencia entre una temporada rentable y una que solo se ve bien en el dashboard; ahí es donde Price Lab entra en escena.

Para Vania, que lleva años especializándose en esto, el error más común de los retailers es llegar con una estrategia de descuentos generalizada: un porcentaje, por categoría o por marca, y a correr. El problema es que esa lógica ignora algo fundamental: no todos los productos tienen la misma sensibilidad al precio, ni el mismo rol dentro del negocio.

Hay que identificar productos gancho, productos de alta elasticidad y productos con margen suficiente para competir agresivamente sin comprometer la rentabilidad“, explica Rivero. “La conversación en retail ya no debería centrarse en quién tiene el precio más bajo, sino en qué productos realmente necesitan ser agresivos y cuáles no“.

Un retailer que no ha hecho esa distinción está, en el mejor de los casos, dejando dinero sobre la mesa. Saber qué descontar es solo la mitad del problema, pero la otra es saber cuándo ajustar.

 

El error más caro: definir precios y no volver a tocarlos

Y es que a veces olvidamos que el Hot Sale es un evento vivo donde los precios cambian por horas, el inventario se mueve y la demanda fluctúa en tiempo real, por lo que llegar con  una estrategia definida semanas antes y sin ajustes no es competir, sino esperar a que el mercado te alcance.

El antídoto es simple en concepto, pero poco practicado: monitorear a la competencia en tiempo real y reaccionar antes de que el mercado te deje atrás, advierte Rivero. Desde Price Lab han documentado el impacto concreto de ese cambio: un cliente que un año antes participó en Hot Sale sin visibilidad sobre su competencia, y al siguiente lo hizo con monitoreo de precios en tiempo real, incrementó sus ventas un 39%.

Vender más es fácil. Ganar más es la pregunta correcta

El Hot Sale va a generar ventas, lo sabemos, pero la pregunta que vale la pena hacerse no es cómo vender más, sino cómo asegurarse de que esas ventas sean rentables. Con base en lo que Vania ha documentado trabajando con retailers en toda América Latina, hay tres cosas que las marcas deberían tener resueltas antes de que empiece cualquier temporada de alto tráfico:

  1. Inteligencia competitiva en tiempo real.
    Saber qué está haciendo la competencia no es opcional durante Hot Sale, sino que se convierte en la base de cualquier decisión de precio. Por ello, Vania recomienda monitorear movimientos y descuentos de competidores de forma continua, no solo al inicio del evento. “No hay que adivinar. Puedes tener esa data en tiempo real y utilizarla para hacer análisis“, explica. Lo que han observado en Price Lab trabajando con retailers de la región es que este monitoreo continuo es lo que marca la diferencia entre reaccionar a tiempo y enterarse tarde.
  2. Segmentación clara del catálogo.
    No todos los productos deben entrar con el mismo nivel de descuento. El consejo de Rivero es trabajar a nivel de SKU, no de categoría, e identificar qué productos van a generar tráfico, cuáles tienen elasticidad alta y cuáles pueden sostener el margen mientras otros compiten en precio. “Haz la chamba. Entiende la elasticidad de cada uno de tus productos“, dice. Es un trabajo que pocas empresas hacen con la profundidad necesaria, en parte porque implica procesar volúmenes de datos que desbordan cualquier hoja de cálculo.
  3. Capacidad de reacción dinámica.
    Definir precios una semana antes y dejarlos estáticos es uno de los errores más costosos del Hot Sale. Las marcas que obtienen mejores resultados son las que pueden ajustar en el momento en que el mercado lo exige. “El resultado no es magia: es consistencia y una gestión estratégica del precio como variable clave de crecimiento“, concluye Rivero. La diferencia, según lo que han documentado en Price Lab, no está en tener la tecnología más sofisticada, sino en tomar decisiones de precio con datos reales en lugar de intuición.

Los retailers que salen mejor de Hot Sale no son los que ofrecen los descuentos más grandes, sino los que saben exactamente dónde aplicarlos, y dónde no. La pregunta que vale la pena hacerse hoy no es cuánto vas a descontar esta temporada, sino si realmente sabes qué le está pasando a tu margen mientras lo haces.

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Country Manager de Marketing4eCommerce México

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