Hace días que veníamos hablando de que la volatilidad SEO estaba en máximos históricos (lo sigue estando) y que la situación parecía anticipar una de esas core updates que hacen temblar los cimientos de los resultados de búsqueda. Y efectivamente, Google ha lanzado una actualización de su algoritmo, pero no en la forma que habíamos previsto. En la tarde del martes llegó una nueva spam update.
Como es habitual, Google no dio demasiadas explicaciones sobre este movimiento, salvo que esperaba que tarde “unos días” en completarse. Lo habitual habría sido entre una y dos semanas, pero esta vez se ha pasado de rápida.
En apenas 24 horas, Google ha dado por cerrada la actualización de su algoritmo más veloz en muchos años.
Recordemos que esta es la primera spam update de 2026, habiéndose producido la anterior en el mes de agosto de 2025. Ese año solo hubo una de estas actualizaciones, frente a las tres desarrolladas en 2024.
Las spam updates son actualizaciones del algoritmo de Google destinadas a castigar a aquellos sitios web que recurran a malas prácticas SEO para manipular los resultados de búsqueda a su favor. Aunque utiliza esa llamativa palabra, “spam”, estas actualizaciones no tienen que ver con el correo electrónico no deseado, sino con webs que no son útiles para los usuarios, que ofrecen una mala experiencia o parecen creadas para motores de búsqueda en lugar de para personas.
En general, podríamos decir que son las que intentan engañar al algoritmo de Google con el fin de mejorar su posicionamiento, o que directamente realizan actividades ilícitas.
Tal y como explica la propia Google en su documentación al respecto:
“Aunque los sistemas automatizados de Google para detectar spam en la búsqueda funcionan continuamente, a veces les hacemos mejoras notables. Cuando eso ocurre, nos referimos a estas mejoras como actualizaciones de spam y las compartimos en nuestra lista de actualizaciones en el posicionamiento de la Búsqueda de Google.
Por ejemplo, SpamBrain es nuestro sistema de prevención de spam basado en IA. De vez en cuando, mejoramos ese sistema para que sea más eficaz a la hora de detectar el spam y asegurarnos de que reconozca nuevos tipos de spam”.
Hay múltiples modalidades distintas de webspam, pero tal y como explica Google, entre las más habituales se encuentra el uso de enlaces ocultos, el abuso de palabras clave o, directamente, prácticas relacionadas con actividades ilícitas, como el malware o la suplantación de la identidad de otra empresa. Son casos más habituales de lo que puede parecer y que, desgraciadamente, se ven facilitados por el uso de herramientas automatizadas y las nuevas posibilidades que ofrece la IA generativa.
Veamos algunas de ellas:
En otro de los documentos oficiales al respecto, explica que “detectamos prácticas que infringen las políticas a través de sistemas automatizados y, si es necesario, mediante una revisión humana que puede dar lugar a una acción manual. Los sitios que infringen nuestras políticas pueden obtener un posicionamiento más bajo en los resultados o dejar de aparecer en ellos”.
Como sucede con las core updates, si ves un cambio en el posicionamiento de tu sitio después de una actualización de spam, revisa a fondo tu web para comprobar si estás infringiendo alguna de las políticas de Google. “Hacer cambios puede ayudar a un sitio a mejorar su posicionamiento si nuestros sistemas automatizados observan durante algunos meses que el sitio cumple con nuestras políticas de spam”, explica la compañía.
Imagen: Gemini
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