Google da un nuevo paso en su guerra silenciosa contra los bots (y qué significa para el SEO)

Google ha comenzado a extender de forma masiva las redirecciones [google.com/goto], un dolor de cabeza para los scrapers de resultados
Una SERP de Google convertida visualmente en una fortaleza. En el centro, una gran página de resultados reconocible por su estructura y estética, protegida por una barrera o verja digital. Al otro lado, varios pequeños bots/crawlers intentan acceder a los enlaces, pero estos se transforman en cadenas de caracteres, laberintos o caminos de redirección antes de llegar a las webs. Algún bot puede aparecer confundido intentando seguir esos caminos.
27 agosto, 2026

De forma relativamente silenciosa, Google ha implementado uno de esos pequeños cambios que sin embargo pueden tener un gran impacto en todo el ecosistema del SEO a nivel mundial.

Tal y como han podido ir observando distintos especialistas SEO en las últimas horas, Google ha comenzado a extender de forma masiva las redirecciones [google.com/goto](https://google.com/goto), un cambio en la estructura de sus resultados que ha tomado por sorpresa al sector del marketing digital y que supone un golpe a todas las webs y herramientas que se dedican al scraping de estos resultados.

Es decir, a la mayor parte de las herramientas SEO que todos conocemos y usamos.

Portavoces de Google han confirmado la noticia, y se han limitado a explicar que “Tenemos una larga trayectoria en la implementación de medidas técnicas contra las formas de abuso en constante evolución, y tomamos medidas periódicamente para proteger nuestros servicios y usuarios”.

¿En qué consiste este cambio?

Hasta ahora, cuando buscabas algo en Google, la URL de destino aparecía directamente en el código de la página. Por ejemplo, si buscas “historia de internet“, te aparecerá algo como esto:

busqueda de historia de internet

Si pasas el cursor sobre nuestro resultado, ves algo así:

url busqueda de internet

 

Y esto es lo que cambiará.

A partir de ahora, Google ocultará esa dirección web real detrás de un enlace intermedio codificado, que comenzará por algo así como https://google.com/goto y que seguirá por una cadena de código que solo Google traduce.

Para los sistemas automatizados utilizados por muchas herramientas SEO, el escenario cambia: ya no siempre pueden extraer directamente del enlace cuál es la URL final que ocupa cada posición. Si no consiguen resolverla por otros medios, tendrán que seguir la redirección de Google para descubrir el destino.

Esto multiplicaría el coste técnico para los scrapers.

Google no ha explicado el motivo de este cambio, pero parece probable que busque dificultar la extracción masiva de datos por parte de herramientas de analítica no autorizadas y motores de IA que rastrean sus resultados para entrenar sus modelos y que, por tanto, consumen muchos recursos del buscador.

Vale, ¿y qué consecuencias puede tener esto?

Todavía es pronto para saber cuál será el impacto final, pero el cambio sí podría afectar a las herramientas que monitorizan automáticamente las posiciones en Google. Al dificultar la extracción directa de las URL de los resultados, estas plataformas podrían necesitar más recursos o introducir cambios en sus sistemas de seguimiento. Quizá durante algún tiempo, la información que te aporten sea algo distinta o difícil de comparar.

Para los webmasters, en cambio, no cabe esperar necesariamente un cambio directo en las métricas de Google Search Console o Google Analytics. Estas plataformas reciben sus datos de los propios sistemas de Google y de las visitas reales a los sitios web, por lo que el hecho de que una herramienta SEO tenga más dificultades para hacer scraping de los resultados no significa, por sí mismo, que vayan a disminuir las impresiones o los clics registrados.

A menos que dejen de hacer esa labor de scraping, claro.

En cualquier caso, es importante recordar que no es la primera vez que Google hace sufrir a estas empresas, como cuando Google suprimió la utilidad del parámetro &num=100. Se trataba de un atajo que era muy útil para algunas de las principales herramientas SEO del mercado, ya que les permitía rastrear las posiciones de miles de palabras clave de manera rápida y eficiente, mostrando los 100 primeros resultados para cada una de ellas de un solo golpe.

Al eliminar este atajo, Google obligó a estas herramientas a volver al método tradicional: solicitar 10 páginas de 10 resultados para obtener la misma información. En ese caso sí hubo consecuencias para los propietarios de las webs, que vieron una caída en el número de impresiones que recibían en Serach Console: las consultas automatizadas que realizaban estas herramientas dejaron de generar el mismo volumen de resultados y, con ello, parte de las impresiones que Google registraba hasta entonces.

Imagen: ChatGPT

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Content manager en Marketing4eCommerce
Content manager de Marketing4eCommerce desde 2014. En este tiempo he redactado más de 1.600 artículos relacionados con el mundo del marketing.

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