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adblock-plus-38590_960_720Los Adblockers o bloqueadores de anuncios -como se conocen en español-, son un tipo de programa o extensión, que se instala en los navegadores, con la finalidad de bloquear la publicidad y anuncios emergentes que aparezcan en cualquier tipo de web o aplicación.

Para los miles de millones de usuarios de Internet en el mundo, los Adblockers representan la solución ideal para liberarse de toda la publicidad molesta e invasiva que imposibilita una navegación expedita. Por el contrario, para los anunciantes se trata de un peligro cada vez más preocupante.

¿Cuál es la utilidad de un Adblockers?

Los bloqueadores de anuncios, fundamentalmente, permiten al usuario navegar por la web sin que aparezca ninguna ventana emergente o banner publicitario que entorpezca la visualización del sitio o el desplazamiento por él a través del scroll.

¿Por qué los Adblockers no son del gusto de los anunciantes?

El uso de este recurso preocupa a los anunciantes, ya que, de acuerdo a datos extraídos del Global Ad-blocking Report, el uso de bloqueadores de publicidad se ha incrementado en un 27% en todo el mundo entre 2015 y 2016, tendencia que, de acuerdo a las observaciones, continuará al alza.

Según un estudio de Global Web Index, el 34% de jóvenes pertenecientes a la generación de los Millennials, sostienen que la mayor parte de la información acerca de nuevas ofertas de marcas y productos la obtienen a través de anuncios online. Sin embargo, este mismo segmento es el que declara haber usado al menos una vez, los Adblockers para deshacerse de la publicidad molesta.

Algunos proveedores de contenido argumentan que el uso generalizado de bloqueadores de publicidad perjudica enormemente las ganancias de sitios web que se mantienen gracias a los anuncios.

De hecho, muchos economistas han estudiado el asunto. Uno de ellos, el profesor de la cátedra de Economía de la Universidad de Brandeis (Massachusets), Ben Shiller, ha estimado que entre el 10% y el 25% de los computadores pertenecientes a personas de Occidente, tiene instalado esta clase de extensiones.

Dichas investigaciones concluyen que no resulta tan perjudicial para el eCommerce, que un consumidor bloquee a título personal los anuncios de una página, ya que ese acto individual redundará en una mejor experiencia de usuario. Sin embargo, una decisión similar llevada a cabo por muchos, provocará efectos perniciosos sobre los ingresos y la inversión, que a la larga puede perjudicar la calidad de los contenidos y por ende, al conjunto de consumidores.

Según datos aportados por estos estudios, los medios pequeños son los que más sufren los efectos de los Adblockers, ya que esta tecnología atenta duramente contra la pluralidad en Internet.

En cifras, el tráfico de los sites cae en 0,67% por cada punto de incremento en el uso de bloqueadores por parte de los visitantes. En un principio, esta tendencia puede pasar desapercibida, pero a mediano plazo las caídas serán inevitables al no poder sostener la inversión.

La publicidad digital dejó de ser un paraíso para los anunciantes, desde que los internautas aprendieron a soslayar el avisaje online.

Adblockers

Algunas formas de impedir la acción de los Adblockers

Existen algunas fórmulas para que las empresas dedicadas a la publicidad online puedan sortear estas barreras y hacer que sus anuncios sean vistos por los usuarios:

  • Pago a los Adblockers: algunas empresas ya están pagando a bloqueadores como AdBlock Plus para que no hagan desaparecer los anuncios.
  • Promoción de contenidos nativos: si nuestros anuncios se presentan como contenidos nativos, el bloqueador tendrá problemas para detectarlos como contenido pagado. No obstante, los bloqueadores sí pueden ocultar los lugares de pago hacia los que redirigen esos anuncios.
  • Apelar al apoyo del público: advertir a los usuarios que si recurren a estos recursos ponen en peligro la labor de los medios y de las empresas de publicidad. Sin embargo, esto ya se ha intentado y no ha tenido apoyo del público.
  • Bloquear contenido a los “pro-bloqueadores”: los medios podrían restringir ciertos contenidos a la gente que tenga instalados Adblockers. Es una medida muy radical, por cierto.
  • Privilegiar el modelo “Freemium”: para aquellos que quieran evitar los anuncios, tendrán que estar dispuestos a pagar por no tenerlos. Esto ya lo ha implementado Spotify mediante la opción de tarifas de pago para tener una versión libre de anuncios o “Freemium”.
  • Marketing de contenidos: Teniendo en cuenta que el eje del mundo digital son los contenidos, la mejor opción es tener una estrategia de marketing de contenidos clara que te ayude a direccionar tráfico a tu sitio web pero a partir del contenido y no de la publicidad. En la mayoría de los casos es inclusive más económico que publicidad paga.

Como sea, la “trampa de los Adblockers” obliga a encontrar prontas soluciones publicitarias para salvaguardar el modelo.