Aunque la Inteligencia Artificial (IA) con agentes autónomos es un tema central en el discurso corporativo de Latinoamérica, su implementación efectiva es aún incipiente. El estudio «Madurez de TI para la adopción de IA con agentes autónomos», de IDC, encargado por Intel, revela que solo el 14% de las empresas en la región tiene proyectos de IA agéntica operativos.
La denominada Agentic AI representa una evolución de los modelos tradicionales de IA. No solo analiza datos o apoya la toma de decisiones, sino que ejecuta acciones de forma autónoma para lograr objetivos específicos, con mínima intervención humana. Esto se traduce en beneficios clave para el negocio, como una mayor eficiencia operativa, la reducción de costos y una mejora sustancial en la experiencia de clientes y usuarios.
El lento avance en la adopción contrasta con el gran dinamismo del mercado regional de IA. El informe «Economic and Workforce Impact of Open Source AI in Latin America» (realizado por The Linux Foundation y patrocinado por Meta) estima que el mercado latinoamericano de IA ya alcanza los 12.700 millones de dólares y se proyecta un crecimiento anual cercano al 28% entre 2023 y 2030, impulsado por mayores inversiones en I+D, incentivos regulatorios y alianzas público-privadas.
Los especialistas coinciden en que el principal reto para la IA agéntica no es la tecnología, sino la infraestructura interna de las compañías. Federico dos Reis, CEO de Inform para América Latina, subraya que la IA agéntica exige 3 pilares fundamentales: datos integrados, procesos estandarizados y reglas de negocio claras, lo que permitirá automatizar la toma de decisiones de manera segura, escalable y alineada con los objetivos estratégicos.
«La IA agéntica acelerará la transformación digital de las empresas y les permitirá alcanzar productividades superiores. Las organizaciones que no avancen desde ahora en la madurez de sus datos y procesos corren el riesgo de perder competitividad frente a actores más ágiles» advierte dos Reis.
Las proyecciones de futuro refuerzan el carácter estratégico de esta tecnología. Gartner estima que para 2029, la IA agéntica resolverá autónomamente hasta el 80% de los problemas más comunes de atención al cliente, lo que podría significar una reducción de costos operativos asociativos cercana al 30%. Estos agentes no solo responderán, sino que se anticiparán a incidentes, ajustarán las condiciones y ejecutarán acciones correctivas sin necesidad de intervención humana.
El sector financiero (Agentic Banking) aparece entre los mayores beneficiados, con agentes capaces de actuar como ejecutivos digitales permanentes, gestionando distintas funciones desde la validación de cuentas y gestión de pagos (locales e internacionales) hasta la administración autónoma de límites de gasto, todo bajo estrictos marcos de seguridad y cumplimiento normativo.
La verdadera ventaja competitiva no sólo radica en adoptar la IA, sino hacerlo con una visión estratégica de largo plazo. Dos Reis concluye que la efectividad de las arquitecturas multiagente, que aprenden y optimizan procesos continuamente, depende de una adecuada orquestación entre datos, reglas y flujos operativos.
El potencial es enorme al combinar enfoques, como la Process AI con agentes, donde los algoritmos abordan problemas complejos y los agentes asisten al humano en la gestión de excepciones y en el análisis de las implicancias de cada decisión. «En los próximos años, esta complementariedad será indispensable para las empresas. Sin una base sólida, el valor de la IA agéntica simplemente no logra materializarse».
Imagen: GPT-5.2
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