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Puede sonar algo confuso, lo sé. Dentro del extenso compendio de términos que existen alrededor del marketing, el “email delivery” y el “email deliverability” pueden llegar a confundir a más de uno.

Email deliverability vs. email delivery, ¿cuál es cuál?

No te miento, si suena un tanto complicado, sobre todo porque (por muchos motivos) usamos terminologías anglosajonas para muchos de los términos en email marketing.

Pero estoy aquí para aclarar los conceptos y que te lleves aprendizaje de este artículo. Sin más preámbulos, comenzamos.

En principio, quisiera que entendieses al email delivery. Éste concepto es la referencia directa a la capacidad de un usuario de aceptar tu newsletter o email; esto es, algo así, como el paso previo a que tu campaña pueda llegar ser clasificada como SPAM (o no).

El factor del “email delivery” es determinado por factores muy básicos, cómo si existe o no la dirección email a la cuál se quiere entregar el correo o la evaluación de si existen o no IPs bloqueadas – al final, estos factores son los que definen si hay o no “delivery” (en su caso, si hay o no “entrega”).

En la contraparte tenemos al “email deliverability” (conocido también como “inbox placecement“), concepto que hace referencia directa al “destino final” de la newsletter por encima de si ésta llega o no al usuario.

A grandes rasgos, este “destino del email” puede ser en el mejor de los casos la bandeja de entrada, y en el peor la del SPAM. Al email deliverability le pueden jugar a favor (o en contra) principalmente 3 factores:

  • La relevancia del contenido de la newsletter para el usuario.
  • La reputación email, que se mide a través del ISP del remitente.

Simbiosis perfecta

De esta manera, se puede tener un buen delivery pero un mal deliverability; es decir, la newsletter puede estar entrando sin problema a la cuenta de los usuarios, pero el que aparezcan o no dentro de la bandeja principal será producto del email deliverability.

En todo caso, me siento seguro de decirte que no puede existir uno sin el otro (literal, sin el email delivery no existe el email deliverability, y viceversa).

Y bien, ¿Te quedó claro? Lo sé, en ocasiones vamos a encontrar algunos conceptos más complejos alrededor del email marketing, pero estoy aquí para orientarte y ayudarte cuando lo necesites.

Imagen: Pexels
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