El pasado domingo 8 de febrero, el mundo no solo sintonizó un partido de fútbol americano; sintonizó un cambio de era: ver a Benito Antonio Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny, apoderarse del escenario del Super Bowl LX en Santa Clara no fue solo un hito para la música latina; fue una masterclass de marketing omnicanal y relevancia cultural que todo profesional del sector debería diseccionar con atención.
Como estrategas y especialistas del marketing solemos obsesionarnos con las métricas de vanidad, pero lo que Bad Bunny logró este fin de semana trasciende los simples likes: con una audiencia récord de 142.3 millones de espectadores, superando a leyendas como Michael Jackson y Rihanna, y millones de personas en todo el mundo sintonizando el Super Bowl solamente con la intención de no perderse el espectáculo del medio tiempo, les gustara su estilo musical o no, el “Conejo Malo” demostró que, en 2026, el activo más valioso de una marca no es su presupuesto, sino su capacidad de movilizar la identidad de las personas.
Lo que vimos fue el ejemplo perfecto de una estrategia de 360 grados. La experiencia no empezó con el silbato inicial, sino meses atrás, desde el anuncio oficial, que disparó las búsquedas de alojamiento en un 501%, hasta el uso estratégico de redes sociales donde el teaser del evento batió récords de interacción antes de que se encendiera la primera luz en el Levi’s Stadium.
Bad Bunny no solo estuvo en en estadio y la televisión, estuvo en las conversaciones de WhatsApp, en los hilos de X (Twitter), en los tutoriales de baile de TikTok y hasta en las plataformas de aprendizaje como Duolingo. Esta es la verdadera omnicanalidad: el contenido nace en un escenario en vivo, se distribuye en streaming global y sobrevive durante días en el ecosistema digital a través de la conversación orgánica, y para las marcas, la lección es clara: un evento ya no es un momento en el tiempo, es un ecosistema de puntos de contacto.
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Uno de los puntos más disruptivos fue su negativa rotunda a ceder ante la “necesidad” de hablar inglés. Con solo un “God bless America” al final, Benito entregó un show 99% en español. Desde una perspectiva de marketing, esto es posicionamiento de marca puro. Bad Bunny conoce a su buyer persona y sabe que su valor diferencial es la autenticidad.
Al llenar el escenario de símbolos cotidianos como partidas de dominó, carritos de piragua (raspados), la icónica “casita” de Puerto Rico e incluso un puesto de tacos, no estaba haciendo publicidad; estaba haciendo curaduría cultural. Logró que marcas como McCormick Tés, Apple Music y la propia NFL se alinearan a su estética y no al revés. Esta es la evolución del patrocinio tradicional hacia la co-creación cultural.
Los datos post evento son contundentes: mientras que las críticas políticas intentaron centrar la narrativa en la incomprensión del idioma, las métricas digitales contaron otra historia: un engagement del 7.87% en Instagram y millones de menciones en todas las redes sociales llamando al show histórico.
Qué detallazo de Bad Bunny poner a un niño dormido en las sillas mientras había una boda pic.twitter.com/mUMbgCXqfY — Cartoons On The Moon (@CartoonsOTMoon) February 9, 2026
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That Bunny was AMAZING. Elmo thinks he should be called Good Bunny! Elmo loves you, Mr. Good Bunny! ❤️🎶🐰 — Elmo (@elmo) February 9, 2026
That Bunny was AMAZING. Elmo thinks he should be called Good Bunny! Elmo loves you, Mr. Good Bunny! ❤️🎶🐰
— Elmo (@elmo) February 9, 2026
Breaking: Most Viewed Superbowl Halftime Show. In 1993 Michael Jackson did that with just tvs. No streaming platforms or digital broadcasting . Most Watched Super Bowl Halftime Shows of All Time Bad Bunny 🇵🇷 — 130M+ 2025 — Kendrick Lamar 🇺🇸 (~133.5M) 1993 — Michael Jackson… pic.twitter.com/m3MUbyJ6kn — World updates (@itswpceo) February 9, 2026
Breaking:
Most Viewed Superbowl Halftime Show.
In 1993 Michael Jackson did that with just tvs. No streaming platforms or digital broadcasting .
Most Watched Super Bowl Halftime Shows of All Time
Bad Bunny 🇵🇷 — 130M+ 2025 — Kendrick Lamar 🇺🇸 (~133.5M) 1993 — Michael Jackson… pic.twitter.com/m3MUbyJ6kn
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Lo único más poderoso que el odio, es el amor. The Only Thing More Powerful Than Hate is Love. @sanbenito #AppleMusicHalftime pic.twitter.com/0VDQlSjet9 — NFL (@NFL) February 9, 2026
Lo único más poderoso que el odio, es el amor.
The Only Thing More Powerful Than Hate is Love. @sanbenito #AppleMusicHalftime pic.twitter.com/0VDQlSjet9
— NFL (@NFL) February 9, 2026
Bad Bunny utilizó el escaparate más grande del mundo para enviar mensajes cifrados: una identidad latina, Puerto Rico y su cultura, su unidad con los demás países latinoamericanos, sobre los apagones en la isla y, por supuesto, la identidad americana como continente, no solo los países latinos, América, somos todos.
Pero el impacto de este fenómeno no se apagó al terminar la transmisión; al contrario, se trasladó de inmediato a las plataformas de audio. Tras el show, Bad Bunny registró un crecimiento del 160% en sus streams en Spotify México, con picos asombrosos en temas como ‘Yo Perreo Sola’ (+970%) y ‘El Apagón’ (+663%). Lo más revelador para el marketing es cómo la tecnología de Spotify, a través de sus traducciones de letras en tiempo real, permitió que millones de fans no hispanohablantes conectaran profundamente con el mensaje de Benito. Esto confirma que cuando la cultura es potente, las barreras del idioma se disuelven mediante una experiencia digital bien ejecutada, logrando una permanencia que va mucho más allá de los 13 minutos de televisión.
Para nosotros, los profesionales del marketing, esto resalta un punto crucial: las marcas que no tienen una postura, no tienen una comunidad. Así, el efecto Bad Bunny nos enseña que la movilización social es el motor de la conversación digital.
De esta forma, el Super Bowl LX nos dejó claro que el marketing este 2026 ya no se trata de anuncios interrumpidos, sino de experiencias integradas. Bad Bunny no vendió una actuación; vendió pertenencia. Y en un mundo saturado de información, la pertenencia es el único producto que el consumidor nunca dejará a un lado.
Imagen: Twitter
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