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En algún momento, quizás “alguien” te haya recomendado el emplear bases de datos públicas para una campaña de mailing.  Quizás pueda parecer una excelente día el descargarlas de manera indiscriminada y subirlas a tu herramienta de envío, al fin y al cabo son públicas… ¿O no?

Pues bien, te tengo que dar una recomendación: tienes que ser muy cauteloso(a).

Los riesgos de usar bases de datos públicas para tus envíos

Verás, las bases de datos públicas son un recurso que las distintas dependencias y organismos gubernamentales han puesto a disposición de la ciudadanía por “efectos de transparencia“.

De hecho, en México tienes distintos recursos con los cuáles puedes hacerte de una enorme base de información, alimentándola desde las bases de datos públicas; desde el tradicional INEGI o INEE, hasta la página de Datos.gob.mx.

Sin embargo, aunque toda esta información está disponible para la consulta abierta y es legal utilizarla, copiar de manera indiscriminada todos los datos y usarlos para tu propio fin (sin consulta previa) no es tan buena opción, y a continuación te digo las razones.

No están destinadas para uso comercial

En principio, la mayoría de estas bases de datos marcan claramente que no deberás de usarlas para fines comerciales, o al menos no de manera directa; pudieras (por ejemplo), emplearlas para el envío de información (cómo una gaceta o boletín con noticias), pero jamás para newsletters 100% de carácter promocional (ya sabes, un descuento de última hora o similares).

Alta probabilidad de rebotes

Después se encuentra el hecho de que las bases de datos públicas normalmente están alimentadas con correos que ya no existen. Cómo ya comenté, el hecho de descargarlas y cargarlas de manera indiscriminada en tu plataforma de envíos para su uso en una campaña de correo puede llevarte a altísimos ratios de rebote, hecho que te llevará a ser marcado como SPAM (y bueno, tú sabes bien que no quieres eso… ¿Verdad?).

Potencial rechazo por desconocimiento

Por último, suponiendo que las bases de datos que te descargues de alguna de las plataformas de acceso abierto estuvieran bastante limpias, después enfrentarías el factor de que muchos de los propietarios o propietarias de estos correos electrónicos no tienen realmente relación contigo ni con tu marca.

Tendrías que ser muy especifico con el tipo de envío que vas a realizar y seleccionarlo desde el organismo más especializado en materia de las bases de datos que quieres emplear (por ejemplo, si es algo referente a lo educativo seguramente emplearías las bases de datos públicas del INEE), de otra forma tus ratios de apertura serán bajísimos. 

Conclusión

Como dato final, te reitero que usar este tipo de bases de datos no es ilegal, pero tampoco es la mejor opción. Deberás de ser muy cauteloso(a) en el uso de esta información y tomar en cuenta todo lo que ya te mencioné.

Cuéntame, ¿Ya has utilizado bases de datos públicas con anterioridad? ¿Cuál fue tu experiencia? Espero tus comentarios, y si tienes dudas siempre puedes contactarnos para asesorarte en Mittum.

 

Imagen: ShutterStock

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