Hay reuniones que se agendan y reuniones que se esperan, y esta es de las segundas. Desde hace semanas, 50 líderes digitales de algunas de las marcas y empresas de soluciones más relevantes del ecosistema mexicano tienen bloqueado el calendario para este jueves y viernes; no por obligación, sino porque saben que estos dos días fuera del ruido, frente al lago de Valle de Bravo, van a tener las conversaciones que casi nunca hay tiempo de tener en la oficina.
Hoy arranca la segunda edición del Digital Leaders Summit (DLS), en El Santuario Resort & Spa. Esta vez, el encuentro reúne a un grupo todavía más amplio de líderes y confirma que el DLS empieza a consolidarse como un punto de encuentro para el liderazgo digital en México.
Ahí van a estar, entre otras, Aeroméxico, Elektra, Decathlon, Salud Digna, Penguin Random House y Farmacias San Pablo. Líderes y tomadores de decisión que normalmente enfrentan estos retos desde empresas, categorías y modelos de negocio muy distintos, sentados en la misma mesa para hablar desde la experiencia y no desde el discurso corporativo.
Antes de sentarnos a conversar, ya empiezan a aparecer algunas señales. Al escuchar qué ocupa hoy la agenda de las marcas que estarán en el DLS, encontramos cuatro tensiones que se repiten en industrias y niveles de madurez muy distintos.
No son conclusiones definitivas; son conversaciones que apenas se están abriendo. Pero juntas ofrecen una lectura interesante de qué está preocupando hoy a quienes toman decisiones dentro del eCommerce y el negocio digital:
Son preguntas diferentes, pero tienen algo en común: ya no se pueden resolver únicamente desde el área digital, todas terminan tocando al negocio completo.
Durante estos dos días, la agenda combina keynotes de inspiración digital con referentes de la industria, reuniones 1 a 1 construidas alrededor de retos concretos y momentos de conversación entre quienes viven desafíos similares.
Pero este año queremos ir un paso más allá. Por primera vez, el DLS busca convertir esas conversaciones en inteligencia colectiva: identificar qué podemos aprender juntos que sería mucho más difícil descubrir desde una sola empresa, una sola industria o una sola perspectiva.
La idea es sencilla: salir por un momento de la dinámica habitual y generar el espacio para compartir lo que hemos intentado, lo que hemos aprendido y lo que haríamos distinto.
Un evento así tampoco se construye únicamente con las marcas que se sientan a la mesa. El DLS cuenta este año con el respaldo de partners como Infracommerce, Empathy, Kushki, Azurally, Experimentality, Sube Agencia, Boom Growth Partner, ConnectIf, Pickit, Loolu y Reversso, entre otros.
Y para ellos, el valor de estar aquí va más allá de mostrar una solución. Escuchar directamente qué problemas están intentando resolver los tomadores de decisión permite entender mejor cómo están cambiando las prioridades del mercado.
Porque una conversación con quien enfrenta un reto concreto puede decir mucho más que una llamada comercial en frío sobre lo que una marca está buscando, lo que todavía no encuentra y lo que probablemente necesitará en los próximos meses.
Aquí es donde el DLS deja de ser simplemente un evento y empieza a funcionar como una radiografía en vivo de hacia dónde se mueve el sector.
Para una marca, las cuatro tensiones que aparecen sobre la mesa son también una fotografía de las preguntas que están enfrentando sus pares y competidores: dónde crecer, cómo sostener ese crecimiento, cómo decidir mejor y qué hacer cuando la tecnología empieza a cambiar las reglas.
Para una empresa de soluciones, una agencia o un proveedor tecnológico, la perspectiva es todavía más directa: pocas cosas permiten entender mejor un mercado que escuchar de primera mano qué le quita el sueño a quien firma el presupuesto.
Por eso el valor del DLS no está únicamente en la marca que aparece en el escenario o en el logo del backdrop. Está en las conversaciones que comienzan durante una comida, una caminata junto al lago o una reunión 1 a 1, y que después pueden convertirse en decisiones, proyectos y nuevas relaciones de negocio.
Que esta sea ya la segunda edición del DLS, con un lineup de esta talla, es una señal de que cada vez más marcas líderes quieren formar parte de esta conversación.
Y si esta edición abre nuevas preguntas, la siguiente tendrá el reto de llevarlas todavía más lejos. Lo mismo ocurrirá con el resto de encuentros que tenemos preparados durante el año para seguir conectando a este ecosistema.
Si tu marca o tu empresa de soluciones no estuvo esta vez, ya puedes irlo considerando para la próxima edición. Probablemente no querrás volver a quedarte fuera.
Mientras tanto, las conversaciones ya comenzaron en Valle de Bravo.
50 líderes están poniendo sobre la mesa preguntas que pueden terminar convirtiéndose en prioridades, decisiones y estrategias para sus negocios.
Durante estos dos días vamos a escuchar qué ocurre cuando esas experiencias empiezan a encontrarse. Y, sobre todo, qué podemos aprender de ellas sobre el momento que atraviesa hoy el comercio digital en México.
Porque el DLS termina el 4 de septiembre. La conversación, no.
Y nosotros vamos a estar aquí para contarla.
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