La historia de Finnosummit está marcada por la visión de transformar las finanzas en América Latina a través del emprendimiento y la innovación. En esta entrevista hablamos con su CEO, Andrés Fontao, sobre el papel de las Fintech en la región, la convergencia con el retail y el futuro de la inclusión financiera en los próximos años.
¿Cómo ha sido tu camino profesional hasta llegar a tu posición actual?
Mi trayectoria ha sido el resultado de una combinación entre visión emprendedora, pasión por la tecnología y una convicción firme en el poder del emprendimiento para la transformación de las finanzas y la inclusión financiera. Colaboré en el mundo corporativo en Estados Unidos, México y Europa, donde adquirí una perspectiva global de negocios y viví en primera persona la transformación tecnológica de industrias como las telecomunicaciones y los servicios financieros. Posteriormente, mi enfoque se volcó hacia el emprendimiento y la inversión en etapas tempranas, siempre con una obsesión por cómo la tecnología puede resolver problemas estructurales en mercados emergentes.
Junto a mi amigo y socio Fermín Bueno, cofundé Finnovista con la visión de que el emprendimiento tecnológico y la mentalidad startup acabarían transformado los servicios financieros para mejor. Ese mismo año creamos Finnosummit, dando vida a la conferencia Fintech pionera en la región, que reunía en el escenario a emprendedores Fintech con bancos e inversores para hablar del futuro real del sector de los servicios financieros. Hoy, es la plataforma líder del ecosistema Fintech de América Latina que impulsa y conecta a innovadores y actores clave de la industria para transformar las finanzas y crear un mundo mejor a través de eventos, programas para startups como FINNOSUMMIT Challenge, publicaciones y estudios como los Finnovista Fintech Radar, y networking de alto impacto que buscan liberar el poder del emprendimiento, la innovación y la colaboración.
¿Qué aprendizajes te han marcado en el mundo de los servicios financieros y tecnológicos en la región?
Uno de los aprendizajes más importantes es que la disrupción sin integración es insostenible. La euforia inicial en Fintech nos enseñó que escalar rápido sin construir bases sólidas es un riesgo. Lo que realmente transforma a una industria no es la innovación en sí, sino su adopción sostenida y masiva.
También aprendí que la inclusión financiera no es un efecto secundario de la tecnología, sino una decisión de diseño. Si no diseñamos productos centrados en las necesidades reales de los usuarios, especialmente en los sectores más vulnerables, estamos perdiendo la verdadera oportunidad.
¿Qué está impulsando la convergencia entre fintech y retail en América Latina?
Lo que está impulsando esta convergencia es la urgencia de inclusión financiera y el poder de distribución del retail. El sector retail está viviendo una revolución silenciosa gracias a la irrupción de soluciones Fintech. Ya no se trata solo de pagos más ágiles o de aceptar criptomonedas, sino de rediseñar toda la experiencia de compra y de reinventar la relación entre marca y consumidor. Según datos de Statista, 9 de cada 10 consumidores usan una Fintech cuando se trata de hacer pagos digitales.
Este cambio en el comportamiento del consumidor ha empujado a los retailers a ofrecer experiencias de compra más ágiles, personalizadas y seguras, donde las soluciones Fintech juegan un rol clave: desde los pagos sin fricción hasta el acceso a financiamiento en tiempo real.
El retail se convierte así en un canal natural para desplegar soluciones Fintech que antes estaban limitadas a contextos bancarios. Esta alianza no solo transforma la forma en que compramos, sino también quién puede comprar. Se está generando un nuevo ecosistema híbrido, donde la inclusión financiera sucede en tiempo real: en la tienda, en la app, en la experiencia de consumo.
¿Cómo está cambiando esta unión la forma en la que compramos y accedemos a servicios financieros?
La convergencia Fintech-retail democratiza el acceso a servicios financieros desde la cotidianidad. Antes, si no tenías historial crediticio o cuenta bancaria, quedabas fuera. Hoy, puedes entrar a una tienda y acceder a crédito instantáneo, pagar con una billetera digital o usar BNPL, sin necesidad de pasar por un banco.
Además, esta integración está permitiendo ofrecer experiencias personalizadas, ajustadas al perfil y comportamiento del consumidor, utilizando inteligencia de datos. Esto crea relaciones financieras más relevantes, contextualizadas y de mayor confianza.
La proporción de pagos digitales en el comercio electrónico en la región de LATAM creció del 14% en 2014 al 48% en 2024, mientras que en las transacciones en puntos de venta, creció del 2% al 30% en el mismo período.
Con más de 200 millones de personas sin bancarizar, ¿por qué el retail es un canal clave para llevar inclusión financiera?
Porque el retail ya forma parte del día a día de estas personas. Mientras que muchos no pisan una sucursal bancaria, sí compran en una tienda, pagan servicios o interactúan con apps de eCommerce.
Eso convierte al retail en el punto de contacto ideal para desplegar servicios financieros accesibles. Desde el punto de venta se pueden ofrecer pagos digitales, microcréditos o seguros embebidos que, sin necesidad de trámites complejos, integran financieramente a quienes estaban fuera del sistema.
El retail aporta a la inclusión financiera desde 5 beneficios clave: Accesibilidad a medios de pago, Financiamiento al consumo, Análisis de datos y personalización, Optimización de operaciones y Pagos internacionales y cripto.
¿Qué papel juegan los pagos digitales y el crédito en este nuevo ecosistema híbrido entre lo físico y lo digital?
Son el tejido conectivo. Los pagos digitales eliminan fricciones y generan data; el crédito habilita el consumo y el crecimiento económico. Pero lo más importante es que ambos permiten generar confianza en el sistema financiero.
Se espera que para 2030, los pagos digitales en América Latina representen el 66% del valor de las compras online y el 49% del valor de las transacciones en tiendas físicas.
Gracias a la tecnología, hoy puedes ofrecer crédito con onboarding 100% digital, scoring alternativo y condiciones personalizadas. Esto es vital en una región donde la informalidad laboral es alta y los modelos tradicionales de evaluación crediticia no aplican.
En un entorno marcado por la inflación, la informalidad financiera y la creciente digitalización del consumidor, los minoristas que incorporan tecnología financiera están logrando algo que parecía inalcanzable: aumentar ventas, fidelizar clientes y operar con mayor eficiencia.
¿Cómo explicas que solo el 15% de los adultos en la región accedan a crédito formal y qué pueden hacer estas soluciones para revertirlo?
El sistema tradicional está diseñado para evaluar estabilidad, no potencial. Esto deja fuera a quienes no tienen historial, empleo formal o activos como garantía. Lo que las soluciones fintech están logrando es crear nuevos modelos de riesgo basados en comportamiento, flujo de caja y uso digital.
Para revertir ese 15%, debemos dejar de exigir que las personas se adapten al sistema financiero y empezar a diseñar un sistema que se adapte a las personas.
Las Fintech están habilitando nuevos modelos de negocio y canales de financiamiento, resolviendo problemas estructurales como la inclusión financiera, el acceso al crédito y la eficiencia en los pagos.
¿Qué oportunidades abre el crecimiento acelerado del mercado BNPL en Latinoamérica?
Desde soluciones de Compra ahora y paga después, hasta programas de fidelización basados en blockchain, el retail está encontrando en las Fintech un aliado que no solo innova, sino que impulsa las ventas. BNPL es un claro ejemplo de cómo el consumo puede ser puerta de entrada al financiamiento formal. En contextos donde las tarjetas de crédito tienen baja penetración, el BNPL ofrece flexibilidad, simplicidad y un modelo más alineado con las realidades económicas locales.
La clave será su evolución, es decir, de un modelo transaccional a uno relacional, donde el BNPL no sea solo una opción de pago, sino un vehículo para construir historial crediticio y ofrecer productos adicionales.
¿Cómo impacta la preferencia de los consumidores por opciones como pagos diferidos o billeteras digitales en las estrategias de las empresas?
La experiencia de pago obliga a las empresas a repensar su propuesta de valor. Hoy no basta con ofrecer productos de calidad, es necesario facilitar el acceso, personalizar la experiencia de pago y generar confianza.
Para la mayoría de los consumidores en América Latina, el método de pago preferido es decisivo al elegir entre dos marcas; el 14.1% evitaría comprar en un sitio que no ofrezca su opción preferida. Desde la perspectiva de los retailers, el 54% considera que la experiencia de pago del consumidor es fundamental para la reputación de la marca.
Las empresas que integran soluciones fintech de forma nativa están ganando en lealtad, ticket promedio y recurrencia. Además, la data generada en estas interacciones es clave para entender mejor al cliente y construir nuevas líneas de negocio.
¿Crees que la experiencia de consumo diaria será el principal punto de acceso a la inclusión financiera?
Sin duda. La cotidianidad es el mejor terreno para generar confianza. Si haces que el usuario acceda a servicios financieros en su día a día (mientras compra, viaja, paga servicios o vende), reduces la fricción y aumentas la adopción.
Por ejemplo, una mala experiencia de pago no solo implica una venta perdida, sino que puede impactar la elección de la marca, la lealtad del cliente y la rentabilidad del minorista a largo plazo. La inclusión financiera no es una app, es una experiencia integral que debe nacer donde el usuario ya está.
¿Qué retos enfrentan las empresas para integrar soluciones fintech en sus canales físicos y digitales de manera efectiva?
El mayor reto es la fragmentación tecnológica y operativa. Muchas empresas aún tienen infraestructuras legacy que no conversan entre sí. Integrar fintech requiere visión estratégica, inversión y, sobre todo, un cambio cultural al entender que los servicios financieros son ahora parte del recorrido del cliente. Además, es vital garantizar seguridad, cumplimiento regulatorio y usabilidad, especialmente en segmentos poco familiarizados con tecnología.
Entre las tendencias que reveló el último Finnovista Fintech Radar México 2025 destacó el uso de soluciones digitales de pago sigue en aumento y la necesidad de incorporar criptoactivos en la economía formal mexicana (con un 46% de las startups identificando esta necesidad), así como de promover la equidad fiscal, la simplificación de impuestos, la definición de una licencia cripto y la armonización normativa con estándares internacionales, teniendo en cuenta el crecimiento acelerado que está teniendo el segmento cripto en México.
¿Cómo puede la tecnología asegurar que estas soluciones sean accesibles y no solo para un segmento limitado de la población?
Diseñando desde la inclusión. La tecnología no es inclusiva por naturaleza, debe ser intencionalmente inclusiva. Esto significa ofrecer interfaces simples, experiencias multicanal, atención en el idioma local, soluciones offline y productos adaptados a diferentes perfiles de ingreso.
También es clave democratizar el acceso a datos. La inclusión no se logra solo con aplicaciones, se logra con infraestructura, conectividad y políticas públicas que acompañen el cambio.
¿Qué rol jugará la colaboración entre diferentes actores del ecosistema, como bancos, fintechs y retailers, en este cambio?
Un rol fundamental y cada vez más estratégico. La era de la competencia aislada quedó atrás. Hoy, la colaboración entre bancos, Fintechs y retailers es la única forma de escalar soluciones con impacto real.
El Finnovista Fintech Radar México 2025 reveló que 3 de cada 4 Fintech se encuentra colaborando o está en proceso de participación con instituciones tradicionales u otras Fintech. México encabeza la colaboración con las instituciones financieras tradicionales en la región, con un 75% de apertura a la colaboración; seguido de Argentina (74%) Colombia (73%), Chile (67%) y Perú (55%).
Desde Finnosummit lo hemos visto, los modelos colaborativos son los que generan mayor innovación, mayor confianza y mayor adopción. Cada actor aporta fortalezas distintas: los bancos, solidez y regulación; las fintechs, agilidad e innovación; el retail, alcance masivo.
¿Cómo imaginas el futuro de la inclusión financiera en América Latina en los próximos cinco años?
Lo imagino transversal, integrado y con impacto real en la calidad de vida de las personas. La tecnología será la base, pero la clave será la colaboración inteligente entre actores públicos y privados. Veremos un ecosistema donde la inclusión no será solo acceso, sino también uso frecuente, educación y empoderamiento. Un sistema financiero más justo, resiliente y centrado en resolver los desafíos reales de nuestra región. Y en ese futuro, Latinoamérica será protagonista.
¿Cuál es la primera red social que abres en el día?
Desde hace tiempo he sustituido las redes sociales por estar presente en las interacciones con mi familia y amistades
¿iOS o Android?
iOS
¿App o web?
App
¿En qué eCommerce y hace cuánto has hecho tu última compra online?
Amazon
¿Y qué era?
Una novela de misterio para leer en la playa la semana que viene
¿Último libro leído? (valen ebooks)
Awaken: The Path to Purpose, Inner Peace, and Healing de Raj Sisodia
Recomiéndanos una serie de ficción.
El Eternauta
¿Qué web has conocido últimamente que te haya sorprendido para bien?
NYT Cooking
¿Qué es lo que más te gusta hacer que no tenga nada que ver con lo digital?
Pasar tiempo al aire libre haciendo senderismo
Hilemos una cadena mágica: ¿A qué conocido tuyo (de otra empresa) crees que deberíamos entrevistar? ¿Por qué?
Oriol Ros i Mas, inversor y emprendedor tecnológico de Kalonia Ventures, posee una visión y experiencia inigualables en la región. Escucharlo es puro oro.
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