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Las recomendaciones sobre la redacción del título, y más específicamente de la etiqueta Title, suelen estar entre las primeras nociones que se abordan durante un curso SEO. Es uno de los principales fundamentos ya que saber como redactar un título permite abordar múltiples nociones. ¿Qué es una palabra clave? ¿Qué es un objetivo? ¿Cómo aumentar la tasa de clics? ¿Cómo convencer? ¿Cómo distinguirse de la competencia?

Vamos a profundizar en la teoría de la redacción de títulos para debatir las cuestiones relacionadas con la intención de búsqueda y cómo el Titlegate está cambiando el día a día de los redactores de contenidos.

Los verdaderos objetivos del título

Un título es una herramienta de señalización en un espacio lleno de contenido. Sin embargo, el titular periodístico en el mundo impreso y el titular para la web tienen en este sentido un objetivo completamente diferente.

La disposición de los artículos en una página impresa desempeña un papel importante en la forma de escribir un titular. El título en la prensa es en sí mismo una información. En las clases de periodismo nos enseñan que cada elemento de un artículo debe consumirse de forma independiente.

El formato web cambia el escenario. Por un lado, el título del contenido es a priori el que se muestra en la SERP. Sin duda, debe proporcionar información, pero también debe incitar a hacer clic. Porque cuando tienes un periódico en la mano, de hecho ya has consumido el periódico: ya lo compraste. La conversión está hecha. El título ha hecho su trabajo en cuanto tienes en tus manos este papel con tinta que mancha tu piel.

En SEO, el título tiene que afrontar un reto muy diferente.

Aparecer en la SERP es casi inútil hasta que el usuario haga clic. Además, el simple hecho de que el enlace esté en el título, y no en la meta descripción o en la URL mostrada, demuestra que son estos 70 caracteres la verdadera puerta de entrada para generar tráfico.

Por todas estas razones que la redacción del título es un ejercicio de acrobacia o un número de malabarismo. Colocar la palabra clave correcta que traiga más tráfico o que enganche más fácilmente a un usuario en una estrategia de cola larga es casi un juego de niños. Sin embargo, conseguir que la gente entienda la naturaleza del contenido (legibilidad), que lo consulte (tráfico), que se interese (retención), que se emocione o convenza (compromiso), que se convierta en embajador (compartir), no es tarea fácil.

El título encarna el primer factor de notoriedad de un contenido y, por tanto, de un sitio web en su conjunto. Por eso es importante dedicarle tiempo.

Adecuar el título a la intención de la investigación

El primer papel del título es, sin duda, ayudar al internauta a entender la naturaleza del contenido. Según la solución técnica utilizada, el título de un artículo puede convertirse en TITLE o H1. Este es un punto importante que veremos en las siguientes líneas.

En este titular “Los Juegos Olímpicos de Beijing se inauguran con una escena de calma en medio de la agitación de la realidad” del Los Angeles Times encontramos un formato muy clásico utilizado en la prensa: la construcción del título es muy informativa y sigue naturalmente el concepto de embudo o «pirámide invertida». Empezamos con el concepto más amplio y trabajamos hacia el más preciso.

China situación geográfica
Juegos Olímpicos 2022 indicador de tiempo
Ceremonia Asunto
contenido misterioso Ángulo

Las palabras “calma” y “agitación» utilizadas en el título añaden un toque de misterio, que sin duda debería despertar la curiosidad de los internautas y animarles a consultar este artículo si están interesados en el programa de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022.

Crear una relación de proximidad y otras técnicas conocidas

El método anterior también es útil para crear una relación de proximidad. En cuanto se incluye un indicador de localización para una zona geográfica restringida (una ciudad, un estado, una localidad, etc.), se atrae al internauta.

Esta es una técnica que podría aplicarse en los eventos de networking. Prueba iniciando una conversación con un contacto profesional mencionando que te interesa las noticias de su pueblo natal. La conexión está hecha, la persona está comprometida. Para un título, es lo mismo. Podríamos ir más allá y decir que esta forma de trabajar es similar a lo que se hace con una estrategia de cola larga: desglosar los temas del nicho para aumentar el nivel de interés.

Sin embargo, esta forma de redactar es muy clásica. Los títulos de los periódicos tienen mucho que enseñarnos, sobre todo en lo que se refiere al copywriting.

Por lo demás, he aquí algunas técnicas que pueden aplicarse fácilmente en la redacción web:

  • la nominalización (« Caída de tráfico de sitios después Penguin »),
  • la acción comenzando con un verbo en infinitivo (« Posicionar en top 3 de Google en 3 meses »),
  • la proximidad (« Los SEO de Cancún te hablan»),
  • la carnada (« Gana una suscripción a SE Ranking »),
  • el juego de palabras («Mi madre estaba riendo / Mi madre está barriendo.»).

Interactuar y jugar con las emociones: viva el CTR

El aumento de poder del copywriting es una oportunidad. Una nueva herramienta para aumentar la tasa de clics y, por lo tanto, el tráfico a nuestros sitios web. Entonces, ¿por qué privarse? Entre los métodos más complejos de aplicar, apostar por las emociones del internauta es un ejercicio peligroso.

Desde un punto de vista general, la mejor práctica es concentrarse en una emoción positiva para crear un deseo. Pero el deseo de consultar un contenido también puede, por desgracia, estar dirigido por la ira o el miedo.

El castaño

El concepto del castaño hace referencia a la idea de que este árbitro orgánico anuncia cada año la llegada del otoño con la llegada de sus frutos a las calles de nuestras ciudades. La expresión «castaño» podría haberse sustituido por «golondrinas» para dar una nota más poética.

Siguiendo una tradición, un evento que se repite, el titular basado en el castaño permite aprovechar una oportunidad de tráfico. Como el estribillo de una canción que todos conocemos de memoria, el castaño atrae la atención y el clic. Apela directamente a la cultura del público objetivo.

¿El clickbait es una buena idea?

Varias expresiones han entrado en la caja de herramientas de los redactores para crear un clickbait. De forma menos elegante, se conocen como títulos «putaclick».

Ya habrás leído y escuchado «… te sorprenderá» o «Top xx de». Aunque estos títulos se basan en mecánicas que quizás ya son demasiado conocidas, tienen el mérito de ser eficaces y de anunciar rápidamente el tono.

Es importante recordar que, no sólo por el hecho de querer utilizar un título llamativo, no hay que olvidar las reglas básicas de la redacción web. Un título bien escrito para un sitio web es también uno que es legible y accesible. Por lo tanto, una frase demasiado larga, aunque esté bien escrita, hace que tus esfuerzos de redacción sean relativamente desperdiciados.

La longitud del título: éxito o fracaso

¿70 caracteres? Eso es corto. Cuando los tweets tenían el doble, disponer de títulos que no rebasan 70 caracteres era aún más importante.

Numerosos títulos, de nuevo, que no siguen esta regla básica de la creación de contenido para la web están hundiendo el potencial de generación de tráfico del contenido. Por eso, a pesar de la banalidad de la recomendación, hay que seguir difundiéndola (sabiendo que un título corto está menos optimizado para el SEO, y por tanto para el ranking de la página, que un título largo).

¿Los títulos con juegos de palabras tienen su lugar en la web?

Los juegos de palabras tienen tres intereses principales:

  • complacen a la persona que los concibe,
  • fomentan la curiosidad del internauta,
  • afirman una línea

Los medios que basan sus respectivas líneas editoriales en su capacidad para hacer sutiles juegos de palabras. Dan en el clavo y aportan la dosis justa de creatividad. Impulsan una estrategia de contenidos y afirman una personalidad.

Así que el juego de palabras es interesante, pero mientras tanto, el Titlegate ha entrado en el campo de juego.

#Titlegate: ¿qué se puede hacer realmente?

El título a por función de indicar a los motores de búsqueda lo que deseamos que se muestre en la SERP. Se ha convertido en una recomendación, en el sentido literal del termino, ya que parece que Google tiene mente propia a la hora de mostrar lo que quiere. Lo que puede parecer más relevante para el motor no siempre conviene a los editores de sitios web. A veces el resultado es más satisfactorio, de hecho, otras veces puede truncar el mensaje por completo e incluso frustrar a un redactor entusiasta en su deseo de crear títulos pegadizos.

El asunto del Titlegate hace que sea aún más importante pensar en su contenido para su propio sitio web, pero también en función de cómo se va a distribuir. Con las etiquetas Open Graph convertidas en un estándar, los creadores de contenidos ya disponían de las herramientas para escribir y reescribir los textos en función de los objetivos y el medio en el que se utilizarán.

Hoy en día, el H1 se piensa con más cuidado. Si se ha identificado que Google utiliza a veces el H1 para el título (a veces no), entonces deberíamos poner todas las cartas de nuestro lado y darnos todas las oportunidades para una visualización que cumpla nuestros objetivos: transmitir una idea, hacerla legible, accesible y propiciar los clics.

Del mismo modo, cada sección del contenido requiere ahora una mayor atención. El Titlegate se convierte, desde este punto de vista, en una oportunidad para que los redactores web en la valorización del trabajo que realicen. La receta correcta para el contenido SEO es cada vez más compleja, y cada año se vuelve más interesante.

Puedes escuchar este contenido en el Podcast del Placer del SEO 😉

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