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Por años, los encargados de marketing digital han buscado que existan más elementos en sus sitios web, lo cual ha llegado a los exploradores web de los usuarios.

Estos contenidos, aunque en algunos casos se pensaron como ayudas para los clientes, se han convertido en una especie de ‘chatarra’ web. ¿Qué tipo de chatarra? Scripts redundantes de rastreo, demasiados botones y widgets de Social Media, contenido dinámico como sliders y carruseles e imágenes gigantes innecesarias.

En algún punto, la web comienza a colapsar bajo la carga de todo esto. Los usuarios comienzan a no visitar nuevos sitios por la sobrecarga de información.

Así, esto puede explicar el bloqueo de anuncios: una mala experiencia del usuario (como mostrarle anuncios o peticiones antes de que siquiera pueda navegar una página) es lo que está causando la popularidad de ese software.

A continuación varias situaciones que están ocurriendo con la publicidad digital, que vale la pena analizar para saber si aplica en nuestro sitio web, con el fin de mejorar la experiencia del usuario.

Saturación de publicidad y bloqueo de anuncios

El bloqueo de anuncios ha estado disponible para los usuarios por 16 años. El software de Lavasoft, Ad-Aware, era una forma para identificar el rastreo web y bloquear los anuncios.

Una vez que los anuncios pop-up se volvieron estándar en 2004, los mismos exploradores como Chrome o Firefox comenzaron a bloquear estos anuncios, al menos los más molestos. Los banners no eran tan molestos y a veces eran relevantes.

¿Cómo usar el bloqueo de anuncios en favor de un sitio web? Si se baja un bloqueador o rastreador de anuncios y se ve qué elementos son los que rastrea ese software de tu sitio web. Esto porque algunos widgets a veces instalan elementos ‘extras’ que pueden molestar a los usuarios, pero no indica que se hizo esa instalación.

Limpieza web contra la saturación publicitaria

Probablemente Google y otras empresas responsables de publicidad web responderán al bloqueo de anuncios dándole a los anunciantes guías de buenas prácticas en la usabilidad web y para la rapidez de carga de las páginas.

Pero es posible hacer limpieza web desde ahora con algunos parámetros:

  • Limitar el número de scripts de rastreo. Un desarrollador puede inspeccionar el código y deshacerse de los scripts innecesarios. También se puede usar Google Tag Manager para revisar cuáles tags se cargan en cada página y asegurarse de reducir los que ya no sean necesarios.
  • No cargar anuncios intersticiales la primera vez que un usuario abre una página. Se debe dejar que los usuarios vean el contenido y se oriente antes de hacerles una oferta o petición. Lo apropiado sería dejar que los usuarios naveguen al menos 30 segundos o abran una segunda página antes de ver un anuncio, y otra buena práctica sería poner la X para cerrar el anuncio en un lugar accesible y visible.
  • Limitar el número de anuncios de una página. Google de hecho baja el ranking en su motor de búsqueda a las páginas (o sitios) que tienen demasiados anuncios. Una página idealmente debería tener mucho más contenido que anuncios. Por ejemplo, en medios tradicionales, como la televisión, los anuncios son 8 minutos por cada 30 de contenido. Esto es 25% de publicidad. Mucho contenido pagado diluye la atención y devalúa la publicidad. Por eso elegir una cantidad de anuncios que genere ROI sin saturar al usuario es importante.
  • Limitar el movimiento en la página pues puede ser una distracción. Más de un video que se autoreproduzca, slider o carrusel puede ser cansado para el usuario. Una duración de video de más de 30 segundos también puede saturarlo. De hecho, 30 segundos es el límite para anuncios animados en la red display de Google.
  • Usar herramientas como Google PageSpeed Insights y YLow para hacer las páginas más rápidas, eficientes para la memoria y evitar ‘caídas’.

Estas medidas son las mínimas y básicas para evitar el bloqueo de anuncios de los sitios o incluso el abandono de los usuarios.

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