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En la última década, año tras año, la industria de pagos predijo un cambio de los pagos móviles a convertirse en algo más común.

El hecho de que el crecimiento de los servicios financieros móviles está experimentando un auge global no está a debate, sin embargo, algunas regiones están más equipadas para lanzar iniciativas que involucren a los usuarios más que otras.

En Latinoamérica, países como Perú, Costa Rica, México y Brasil están llevando a cabo medidas para asegurarse de la interoperabilidad de los sistemas de pago aprovechando los dispositivos móviles como un medio de reducir la fuerte dependencia en el efectivo.

 Brasil, el de más rápido crecimiento

Al ser un país perteneciente al BRIC (Brasil, Rusia, Indonesia y China, países con rápido crecimiento económico), Brasil es uno de los más rápidos mercados de pagos móviles en el mundo, con el mercado de tarjetas más desarrollado en Latinoamérica y con un total de 70% de las transacciones totales de eCommerce en la región.

El gobierno está actualmente involucrado en las iniciativas financieras de inclusión, pero aún hay una gran cantidad de población de consumidores sin banca, con 65 millones de adultos.

Cuarto mercado móvil en el mundo

De acuerdo a Mercator Advisory Group, más de 40% de la población en el país tiene de menos de 24 años y es la sexta población más grande en el mundo. Aunque aún cae en el estatus de país en desarrollo,  hace a Brasil un contendiente emocionante en el mercado de pagos.

Hay más teléfonos móviles en Brasil que personas, con 272.2 millones de suscripciones entre una población de 199 millones, haciéndolo el cuarto mercado móvil más grande en el mundo. A pesar de la extensa penetración de los dispositivos móviles  y con la sustancial población sin banca, los pagos móviles han sido lentos en tomar vuelo.

Factores favorables en Brasil

Esto podría cambiar en los siguientes años. Brasil tiene una serie de cualidades que podrían llevarlo a liderar el espacio de banca móvil.

Además de una población joven y tecnológica y con condiciones económicas cada vez más favorables, Brasil también tiene nuevas regulaciones para fomentar la competencia en el espacio móvil. Además, está creando un sistema de interoperabilidad con las cuotas y comisiones cuidadosamente siendo vigiladas por el Banco Central.

Hay que añadir a esta ecuación que los smartphones vendieron más que los teléfonos celulares convencionales por primera vez en 2013. Visa está empujando tecnología sin contacto para los Juegos Olímpicos 2016 y busca tomar una ruta diferente en la adopción de pagos móviles.

Los smartphones, en contraste con los teléfonos de funciones, verán una menor tasa de penetración, puesto que es una iniciativa más costosa. Sin embargo, hay un gran énfasis en el NFC y pagos sin contacto en la región, con el lanzamiento de varios proyectos piloto al respecto y esto se piensa que continuará.

El esfuerzo concertado de diferentes jugadores en el espacio de los pagos móviles para mejorar la infraestructura para aceptación a gran escala significa que en el futuro de los pagos en Brasil podría ir más hacia los móviles que hacia otro método. Cuando se trata de los móviles, no es una cuestión de si ocurrirá, sino de cuándo, y Brasil sin duda es el país a observar.

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