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Google Wallet tuvo un auge repentino en su uso y el interés de los usuarios en el servicio, de acuerdo a un reporte de Ars Technica. Las transacciones semanales aumentaron 50 por ciento y el número de usuarios casi se duplicó el mes anterior.

Obviamente, la explicación primaria para este salto es la entrada de Apple en el mundo de los pagos móviles. Presentó Apple Pay y lo lanzó oficialmente el 20 de octubre.

Google Wallet ha estado disponible desde 2011, y trabaja con las más conocidas tarjetas de crédito desde agosto de 2012. La pregunta es si Estados Unidos no estaba listo para los pagos móviles y si Apple lo hizo posible.

Crea Apple tendencia

Apple Pay y Google Wallet, así como CurrentC, tienen un largo camino antes de desplazar el uso de tarjetas de crédito y débito actuales. Sin embargo, Apple no sólo vende sus productos y servicios, sino que ha sido catalizador para otros.

Incluso cuando Apple sigue con un producto propio el lanzamiento del de los competidores, se convierte en líder del segmento. No se trata, al parecer, de su tamaño (Apple no siempre fue grande) ni sus fans (compañías como Google, además de grandes, tienen muchos fans). Aun así, los pagos con NFC, disponibles en muchos dispositivos Android, no triunfaron antes.

No obstante, más de un millón de cuentas de Apple Pay se crearon en 72 horas. La entrada de Apple a los pagos móviles sin duda llamó la atención e incluso actividad de compras para los competidores, haciendo más probable que tengan buenos resultados. ¿Pero por qué ocurre esto? Hay varias razones claves

El silencio crea expectativa

Apple no habla de nada que no haya producido. Eso hace que no se pueda comparar su posible propuesta a la solución o producto de los competidores. Así, cuando Apple presenta un nuevo producto, el público común lo ve como una idea fresca y nueva. Así, el hecho que Apple hable de una solución hace que todos volteen a la empresa.

La experiencia del usuario con el producto

Además de su silencio, Apple se enfoca en la experiencia del usuario con el producto, a menudo por años, tratando de que sea la mejor versión de lo que se supone debe ser. Una vez que se llega a su forma esencial, sin todas las funciones y habilidades extras, Apple logra crear algo que las masas pueden entender.

Por eso Apple hace años no envía manuales con sus productos, porque ha intentado hacerlos lo suficientemente intuitivos para usarlos sin ellos. Cuando lanza algo, la gente común puede usarlo, una estrategia simple pero que causa que los consumidores actúen.

Publicidad inteligente

Apple no gasta mucho en publicidad en la prensa de tecnología, pero sí gasta en publicidad de TV. Compra espacios en puntos de alto perfil y se toma tiempo en crear sus mensajes pensando en dos cosas: el producto, así como los beneficios centrales para las personas que ese producto trae, prometiendo una vida más fácil, mejor y más enriquecida.

Crear envidia

El último factor que funciona bien para Apple es la envidia. Una vez que todos saben que una característica existe en Apple, los que no son usuarios de la plataforma la buscan para ver si pueden hacer lo mismo con sus dispositivos. Claro, se puede aducir que no son celos, sino una conciencia repentina de una posibilidad que ya existía.

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